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Crisis de Hacinamiento en las Cárceles de Oruro Afecta a Más de 2.100 Internos

El hacinamiento en los centros penitenciarios de Oruro continúa siendo un problema grave, con aproximadamente 2.100 internos que viven en condiciones críticas. A pesar de la implementación de medidas como el Decreto Supremo de Amnistía e Indulto, que benefició a más de 400 privados de libertad, la situación sigue sin mejoras significativas.

El delegado defensorial Juan Arroyo ha expresado su preocupación por la falta de soluciones efectivas al hacinamiento, indicando que las acciones adoptadas no han logrado descongestionar las cárceles. Resaltó que el número de internos se ha duplicado en la última década, lo que pone de manifiesto la necesidad de políticas criminales y penitenciarias adecuadas.

Condiciones Críticas y Necesidad de Revisión Legislativa

Las condiciones de vida en los recintos penitenciarios afectan directamente la salud y el acceso a alimentos de los internos. Arroyo también sugirió la necesidad de revisar la legislación vigente, especialmente las normas relacionadas con delitos como el robo de minerales y el tráfico de sustancias controladas, con el fin de identificar formas de reducir la sobrepoblación carcelaria.

Asimismo, el delegado defensorial hizo un llamado al Gobierno para que promueva la construcción de nuevos recintos penitenciarios, argumentando que aunque los internos pierden el derecho a la libertad de tránsito, deben mantener sus derechos fundamentales. Esto incluye garantizar condiciones adecuadas de alimentación, salud y alojamiento.

Arroyo concluyó que cualquier solución a este problema debe ir más allá de medidas temporales, haciendo énfasis en la necesidad de respuestas profundas y estructurales que aborden la crisis del hacinamiento penitenciario en Oruro.