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  • MUNDO
  • Por Henry Colque

Lula da Silva asume la presidencia de Brasil por cuarta vez

Luiz Inácio Lula da Silva, a los 80 años, ha sido electo presidente de Brasil por cuarta ocasión, consolidando su posición como una figura emblemática de la política latinoamericana. Su reciente triunfo se dio en un clima de alta tensión durante el conteo de votos, donde las cifras fluctuaron considerablemente entre él y su oponente, Flávio Bolsonaro.

De acuerdo con la información proporcionada por el Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE), Lula logró el 51,76 % de los votos, equivalentes a 64.144.599 sufragios, mientras que Bolsonaro obtuvo el 48,24 % con 59.774.442 votos. Este resultado marca un giro significativo en comparación con la primera vuelta, donde Lula había obtenido solo el 45,16 %.

Lula, originario de Caetés en el estado de Pernambuco, tuvo una infancia difícil y se trasladó a São Paulo en busca de mejores oportunidades. Desde joven comenzó a trabajar en empleos precarios, pero su vida dio un giro cuando se involucró en el sindicalismo, defendiendo los derechos laborales en un contexto de dictadura militar.

A finales de la década de 1970, Lula se destacó como líder sindical y en 1980 fundó el Partido de los Trabajadores (PT). Con el retorno a la democracia, su partido creció en popularidad, pero tuvo que enfrentar varias derrotas en las elecciones presidenciales hasta que finalmente, en 2002, logró ser electo presidente.

Durante su mandato, Lula implementó una serie de políticas sociales que contribuyeron a la reducción de la pobreza y la desigualdad en Brasil. Su gestión fue respaldada por un crecimiento económico significativo y una nueva posición del país en el ámbito internacional.

Tras un periodo de encarcelamiento por cargos de corrupción, que luego se demostraron infundados, Lula volvió a la escena política y, en 2022, se enfrentó al presidente Jair Bolsonaro, logrando una victoria que refleja el respaldo popular a su figura y a su programa político.

El nuevo mandato de Lula se presenta en un contexto de desafíos, incluyendo tensiones con el bolsonarismo y fricciones con Estados Unidos. Sin embargo, su enfoque soberanista y su compromiso con los logros sociales de su administración son pilares fundamentales de su propuesta política actual.