La violencia armada en Bolivia alcanza cifras alarmantes con nuevos homicidios

En las últimas horas, se reportaron tres asesinatos en Santa Cruz y Beni, lo que eleva a 43 el número de muertes por ataques armados en Bolivia durante este año, según un recuento realizado por EL DEBER. Los incidentes ocurrieron principalmente en San Ignacio de Velasco y Trinidad.
En San Ignacio de Velasco, Gabriel Posiabo Fernández, de 22 años, y Rodrigo Oliveira Zeballos, de 36, fueron asesinados. El ataque a Posiabo fue particularmente violento: un grupo de seis hombres encapuchados ingresó a su hogar, ató a sus padres y preguntó por un individuo conocido como 'Camacho', además de indagar sobre un supuesto cargamento de drogas. Después de confirmar la identidad del joven mediante una videollamada, le dispararon. En la escena, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) halló 21 casquillos de calibre 9 milímetros.
Investigación en curso
El comandante de la Policía de Santa Cruz, Edson Fernández, comentó que una de las líneas de investigación sugiere que podría haber conexiones entre las víctimas, sus agresores y el Primer Comando de la Capital (PCC), aunque esta información aún debe ser confirmada. "Estamos ante un problema que parece estar relacionado con el narcotráfico", añadió. Además, se investiga si el asesinato de Oliveira Zeballos, hermano del presidente de la Asociación de Ganaderos de San Ignacio, guarda relación con el caso de Posiabo.
En la ciudad de Trinidad, otro hombre fue encontrado muerto a tiros en el condominio Volmet, ubicado en el barrio Villa Magdalena. La identidad de esta víctima aún no ha sido establecida, ya que no portaba documentos, aunque preliminarmente se sospecha que podría ser de nacionalidad brasileña. Los motivos y los autores del crimen permanecen desconocidos.
Números de la violencia
De acuerdo con el informe de EL DEBER, Santa Cruz es el departamento más afectado, con 26 de las 43 muertes registradas. Le siguen Cochabamba con cinco, Beni con cuatro, Tarija con tres y Pando con dos. Las autoridades continúan trabajando para establecer los lazos entre estos crímenes y las organizaciones narcotraficantes que operan en la región.
Estos recientes homicidios han vuelto a poner en la mira la creciente violencia armada que afecta especialmente a los departamentos de Santa Cruz y Beni, lo que genera preocupación entre la población y las autoridades.