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Real Oruro sancionado: partido a puertas cerradas por racismo

Real Oruro ha decidido que su próximo partido contra Real Potosí, programado para el martes 15 de septiembre a las 15:00 en el estadio Jesús Bermúdez, se jugará a puertas cerradas. Esta medida es resultado de una sanción impuesta por el Tribunal de Disciplina de la FBF.

La sanción económica asciende a 15 salarios mínimos nacionales y se fundamenta en el artículo 76 del Código Disciplinario de la FBF, que condena los insultos racistas y discriminatorios que fueron dirigidos a Ángel Quiñónez, delantero del equipo, en un partido anterior contra Nacional Potosí.

El club ha tildado esta situación como una "dolorosa determinación" y ha recordado que no es la primera vez que debe afrontar consecuencias por el comportamiento de ciertos aficionados.

En el pasado, el 14 de julio de 2026, Real Oruro también fue sancionado por conductas similares, cuando se dirigieron insultos hacia Joao Quiñónez. Esta es la segunda ocasión consecutiva en que el club enfrenta una sanción por racismo.

En su comunicado, la institución expresa su preocupación y destaca que el mal comportamiento de algunos espectadores ha tenido repercusiones serias para el club. Real Oruro hace un llamado a sus aficionados para que fomenten un ambiente de respeto y fair play durante los partidos.

"El respeto y el juego limpio deben empezar desde la tribuna".

Con esta decisión, Real Oruro espera que su afición comprenda la gravedad de la situación y se comprometa a erradicar cualquier tipo de agresión verbal, creando un ambiente más inclusivo y respetuoso en el deporte.