Bolivia busca unirse al sistema PISA de evaluación educativa

El Gobierno boliviano, liderado por Rodrigo Paz, ha anunciado que está trabajando para que el país forme parte del sistema de evaluación educativa internacional conocido como PISA, que evalúa las competencias de estudiantes de 15 años en varios países.
Recientemente, el estudio PISA evaluó a 760.000 estudiantes en 91 naciones, revelando un "rendimiento más bajo jamás visto" y un deterioro alarmante en las habilidades de lectura, aunque se observó una mejora en la región latinoamericana.
El ministro de Educación, Erick Sanjines, expresó en el podcast "Sin maquillaje" que es vital que Bolivia regrese a las pruebas PISA. "El sistema educativo necesita reencontrarse y aceptar un sistema de evaluación de resultados", indicó.
Es importante mencionar que Bolivia nunca ha participado en estas evaluaciones, que son organizadas por la OCDE con el fin de comparar el desempeño académico de los estudiantes a nivel internacional.
En mayo de 2022, durante el gobierno de Luis Arce, se había considerado la posibilidad de participar en PISA, pero el entonces ministro de Educación, Edgar Pary, rechazó esta idea, citando que el país es soberano y se rige por la Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez, que el actual Gobierno busca revisar.
A pesar de no estar en PISA, Bolivia cuenta con sus propios mecanismos de evaluación, como el Observatorio Plurinacional de la Calidad Educativa (OPCE) y ha participado en estudios de la UNESCO, como el Primer Estudio Internacional Comparativo (PERCE) en 1997 y el Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) en 2019 y 2025.
La OCDE ha comenzado el proceso de inscripción para el estudio PISA 2029 y ha indicado que los nuevos países deben asumir costos nacionales e internacionales, designar un responsable del proyecto y participar en la gobernanza de la evaluación. El costo base internacional es de 234.000 euros entre 2027 y 2029, sumándose otros 350.000 euros de gastos de implementación nacional, que pueden variar según el país.