Roberto de la Cruz asume como rector de la UNIBOL Túpaj Katari y despierta nuevos debates políticos

Roberto de la Cruz Flores fue oficializado como el nuevo rector de la Universidad Indígena Boliviana Aymara Túpaj Katari (UNIBOL-A-TK) en una ceremonia presidida por el ministro de Educación, Ricardo Erick Sanjinés. Este nombramiento integra al exdirigente alteño al sistema de educación superior indígena público, marcando un hito en su trayectoria tras haber mantenido opiniones críticas hacia el gobierno de Evo Morales y sectores que han protestado contra la administración de Rodrigo Paz.
Durante su trayectoria, De la Cruz se ha manifestado abiertamente en contra de Evo Morales y otros líderes del Chapare. En mayo, hizo un llamado a que no se intentara "chaparizar" la ciudad de El Alto, enfatizando que los aymaras buscan independencia de caudillos. Además, criticó a aquellos que intentan utilizar las demandas sociales de la ciudad como plataforma política.
Su relación con el Gobierno actual es matizada y no se puede reducir a un mero apoyo político. En abril, hizo un llamado a Rodrigo Paz para que atendiera las demandas sociales de la población y advertía sobre las influencias de grupos de poder. También manifestó su disposición a dialogar con líderes de la Central Obrera Boliviana (COB) y participó activamente en discusiones sobre sus demandas.
La toma de posesión de De la Cruz es respaldada por la Federación Departamental Única de Trabajadores Campesinos Túpaj Katari, que estuvo presente en la ceremonia. Desde su nuevo cargo, el rector ha anunciado que buscará promover una ley nacional para fortalecer la UNIBOL y asegurar su consolidación como una institución de educación superior indígena.
Este nombramiento de De la Cruz invita a una nueva interpretación del escenario político. Un líder con una fuerte conexión a las luchas sociales de El Alto, crítico de Evo Morales y de sectores en oposición al Gobierno, ahora ocupa un papel de relevancia en el sistema educativo estatal. Aún no hay suficientes pruebas que demuestren que su nombramiento implique un alineamiento político con el Gobierno, sugiriendo en cambio una tensión entre su legado y su actual responsabilidad.