Fortalecen la cooperación andina para enfrentar desastres

En un reciente encuentro celebrado en Lima, los países andinos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú acordaron una Hoja de Ruta Subregional de Preparación Inclusiva ante Desastres. Este documento busca potenciar la capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia en la región.
La viceministra de Igualdad de Oportunidades y Derechos Humanos de Bolivia, Jéssica Echeverría, fue la representante del país en este foro, que tuvo lugar el 16 y 17 de septiembre en la sede de la Comunidad Andina (CAN). Junto a ella, formaron parte de la delegación boliviana Fernando Elmer Zuleta Ortiz y Rosario Sánchez López, quienes ocupan roles clave en el Viceministerio de Defensa Civil y el Viceministerio de Gestión Consular, respectivamente.
Durante el foro, se revisaron las experiencias de cada país y se elaboró la hoja de ruta a partir de un diagnóstico regional. Este trabajo se realizó en el marco del Comité Andino para la Prevención y Atención de Desastres (Caprade), reafirmando el compromiso de los países de la región de responder adecuadamente a las emergencias.
La hoja de ruta incluye cuatro ejes estratégicos: gobernanza y coordinación; gestión de información y conocimiento; desarrollo de capacidades; y cooperación subregional. Estos bloques buscan asegurar una mejor preparación y respuesta ante desastres, mediante una adecuada coordinación regional y el intercambio de información entre los países.
Un aspecto fundamental de este acuerdo es la incorporación de un enfoque inclusivo en la gestión del riesgo. Esto implica atender a las diversas necesidades de las comunidades afectadas, considerando factores como género, discapacidad, movilidad, edad e interculturalidad.
El Gobierno boliviano destacó que la participación en este foro fortalecerá la cooperación con los países andinos, avanzando en la creación de mecanismos conjuntos para enfrentar los efectos de desastres naturales. Se espera que esta colaboración impulse sociedades más inclusivas y resilientes.
La validación de esta estrategia subraya un paso importante hacia la mejora de la preparación ante emergencias en la región andina, con un enfoque que considera las características y necesidades de las poblaciones afectadas por desastres.