Cámara Nacional de Industrias advierte sobre eliminación de subsidios al diésel

Luego de que el Gobierno decidiera eliminar la subvención al diésel, el presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, expresó que la actual situación económica del país no permite continuar con este tipo de ayudas.
Morales indicó que la decisión del Gobierno es un paso hacia un nuevo esquema en la comercialización del combustible, donde el precio del diésel se establece en Bs 17,95 por litro. Además, el Decreto Supremo 5716 introduce una metodología que relaciona el precio local con los valores internacionales para futuros ajustes.
Nuevo esquema de precios y sus implicaciones
Bajo esta nueva regulación, se ha implementado una banda de variación del 5%. Esto significa que si los cambios en el precio están dentro de ese rango, no habrá modificaciones en el costo actual; sin embargo, si hay variaciones más significativas, se activarán ajustes ya sea al alza o a la baja según lo estipulado en la norma.
El presidente de la CNI destacó que la eliminación de la subvención impactará tanto en la producción como en los costos de transporte, afectando especialmente a los pequeños y medianos productores, así como a las familias bolivianas.
Aclaró que el aumento en los costos no necesariamente se trasladará de forma proporcional a todos los productos, ya que cada sector industrial utiliza diferentes cantidades de diésel en sus procesos.
Morales también hizo hincapié en la posibilidad de especulación de precios tras esta medida y subrayó la necesidad de establecer controles sobre los precios de la canasta básica, aunque sin imponer restricciones severas a la actividad empresarial en general.
Finalmente, sugirió que los recursos que el Estado deje de destinar a subsidios deberían ser invertidos en programas sociales y en el fortalecimiento del aparato productivo. Abogó por una reducción de la burocracia y la agilización de trámites para facilitar la producción y atraer inversiones al país.
Ese ahorro debe ser traducido en ayuda social, pero también tiene que ser traducido en mejorar la productividad de los pequeños, de los medianos productores de nuestro país.