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Críticas a la eliminación de la subvención al diésel por parte de diputado orureño

El diputado Juan Pablo Quispe, presidente de la Brigada Parlamentaria de Oruro, expresó su desacuerdo con la reciente eliminación de la subvención al diésel, señalando que esta decisión debió implementarse de forma gradual y con mayor consideración hacia los sectores más afectados por la crisis económica.

Quispe reconoció que es necesario llevar a cabo ajustes económicos, pero enfatizó la falta de un plan social que prepare a la población para enfrentar este cambio. Afirmó que la medida ha sorprendido a muchos, llegando como un balde de agua fría a las familias de menores recursos.

El legislador advirtió sobre el efecto multiplicador que tendrá la eliminación de la subvención en el costo de vida, especialmente en los precios de la canasta familiar y el transporte. "El aumento del diésel impactará en todos los niveles, afectando directamente a los pasajes y a los productos básicos", dijo Quispe.

Quispe también hizo hincapié en que, sin un incremento en los salarios, la medida provocará un congelamiento del poder adquisitivo, alertando que el salario mínimo de 3.300 bolivianos no será suficiente para cubrir las necesidades básicas.

El diputado cuestionó la rápida aprobación de compromisos financieros con organismos internacionales, sugiriendo que los recursos deberían estar destinados a fortalecer el sector productivo en lugar de ser utilizados para pagos y bonos asistenciales.

Finalmente, Quispe mencionó que se están organizando manifestaciones en Oruro y otras ciudades del país en rechazo a los aumentos en los precios de los carburantes, instando a una evaluación de cómo el gobierno debe responder a las demandas sociales frente a estas decisiones económicas.

Implicaciones económicas y sociales

El impacto de la eliminación de la subvención al diésel no solo afecta el costo de vida, sino que también plantea un desafío para el gobierno en términos de estabilidad social y económica en un contexto de crisis.