Saltar al contenido
  • MUNDO
  • Por Ramón Zenteno

Venezuela libera a un grupo de presos políticos mientras aumenta la presión internacional por elecciones

Este fin de semana, el gobierno venezolano llevó a cabo la liberación de un considerable número de presos políticos. Esta acción se produjo pocos días después de que la presidenta interina Delcy Rodríguez se reuniera con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Nueva York, según informaron diversas organizaciones de derechos humanos.

Entre los liberados se encuentra Wilder Vásquez, quien había sido condenado a cinco años de prisión en 2018 por supuestamente conspirar para asesinar al expresidente Nicolás Maduro. Esta liberación es parte de un contexto más amplio donde la oposición ha renovado su demanda de elecciones libres en el país.

Gonzalo Himiob, vicepresidente de la organización Foro Penal, afirmó que un número significativo de detenidos fue liberado en varios centros de detención durante la madrugada del sábado. Entre ellos figuraba Miguel Castillo Cedeño, que estaba recluido desde junio de 2019, y Frank Cabañas, quien había permanecido en prisión durante nueve años.

Previamente, la administración de Rodríguez había liberado a cientos de presos como parte de un intento de reconciliación tras la caída de Maduro en enero, sin embargo, esta tendencia se detuvo en abril cuando se anunció que dicha iniciativa estaba 'llegando a su fin'. No obstante, la reciente liberación ha sido vista como un gesto hacia la comunidad internacional y un intento de fortalecer la relación con Estados Unidos.

El gobierno continúa negando la existencia de presos políticos, presentando las liberaciones como un acto de buena voluntad. Sin embargo, la oposición y diversas organizaciones de derechos humanos critican esta narrativa, acusando a la administración de haber utilizado la detención de disidentes como una herramienta de control.

Durante su discurso en la ONU, Rodríguez afirmó que 'habrá elecciones en Venezuela', aunque no proporcionó una fecha exacta. En contraste, la oposición, apoyada por sectores internacionales, mantiene su exigencia de que se convoquen elecciones libres y transparentes.