Nuevo fiscal general interino propone reformar la Fiscalía ante denuncias de corrupción

José Armando Urioste Viera fue designado fiscal general interino el pasado sábado. Su llegada al cargo se da tras la destitución de Róger Mariaca, quien enfrenta investigaciones por tráfico de sustancias controladas y organización criminal. Urioste tiene un plazo de 90 días para cumplir su mandato, durante el cual se propone revisar la estructura de las fiscalías a nivel nacional y departamental.
En una entrevista, Urioste destacó que su principal desafío será reestructurar el Ministerio Público, una institución que, según él, ha estado marcada por actos de corrupción. "Estamos recibiendo una institución que demuestra, por los acontecimientos de esta semana, que está totalmente empañada por actos de corrupción", afirmó.
Revisión y cambios en el sistema de nombramientos.
Urioste criticó las designaciones de fiscales que han sido realizadas sin un proceso transparente, sugiriendo que deben ser reemplazadas por un sistema que priorice los méritos. "No podemos estar trayendo fiscales que sean amigos del fiscal general, sino que debemos elegir a los mejores fiscales", enfatizó.
El nuevo fiscal general también se refirió a la importancia de institucionalizar la carrera fiscal, sugiriendo que quienes ingresen al cargo mediante méritos tendrán mayor independencia para actuar. Urioste advirtió que no se permitirá que los fiscales actúen movidos por intereses económicos o personales, señalando que aquellos que sean encontrados involucrados en delitos deben ser destituidos.
En relación a las denuncias de corrupción vinculadas al narcotráfico, Urioste garantizó que se investigarán, aunque subrayó que no realizará una "cacería de brujas". "Vamos a investigar, pero también respetaremos la presunción de inocencia", añadió. Su objetivo es recuperar la confianza ciudadana en la Fiscalía y promover un sistema judicial transparente y justo.
Finalmente, Urioste destacó su compromiso por transformar la percepción de la institución, que actualmente enfrenta un grave desprestigio. "Hoy en día los jueces y fiscales son mal vistos socialmente, lamentablemente por la corrupción. Eso tiene que acabarse", concluyó.