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  • MUNDO
  • Por Ramón Zenteno

Operativo en Perú elimina antenas ilegales en prisiones

Este lunes, el Gobierno de Perú llevó a cabo un operativo en el que se retiraron 48 estaciones y 43 antenas ilegales que operaban en las proximidades de las cárceles, facilitando así la comunicación entre los reclusos y sus cómplices.

La presidenta Keiko Fujimori supervisó la acción desde Palacio de Gobierno, que comenzó en una cárcel del Callao, una provincia portuaria adyacente a Lima. El objetivo principal es destruir estos equipos y confiscar cualquier material que estuviera relacionado con las comunicaciones ilícitas de los internos.

Fujimori mencionó que se realizó un trabajo previo para detectar las señales que llegaban a las prisiones, permitiendo así la comunicación dentro de ellas. El operativo cuenta con una orden judicial que autoriza la eliminación de las antenas en Callao, siendo esta la primera de cuatro prisiones que serán atacadas en esta fase inicial.

La mandataria afirmó que "no habrá señales ilegales" y que se procederá con un control constante en todas las prisiones del país. El gobierno ha enfatizado que el restablecimiento del control en las cárceles peruanas es una de sus principales prioridades.

El combate al crimen organizado ha sido una de las principales preocupaciones de la administración de Fujimori, especialmente tras el aumento de delitos como la extorsión y el sicariato, que afectan a diversos sectores, incluyendo el transporte y el comercio.

Recientemente, Jhonsson Cruz, líder de la banda criminal Los Pulpos, fue recluido en la Base Naval del Callao, una prisión de máxima seguridad, luego de ser capturado en Bolivia. Esta prisión alberga a algunos de los convictos más peligrosos del país.

Entre los reclusos destacados en la Base Naval también se encuentra Erick Mendoza, apodado El Monstruo, quien fue capturado el pasado septiembre en Paraguay, evidenciando la gravedad de la situación del crimen en la región.

Acciones futuras

El gobierno peruano se ha comprometido a realizar monitoreos continuos en todas las prisiones, buscando erradicar las comunicaciones ilegales y fortalecer la seguridad en el sistema carcelario.