Desafíos por escasez de diésel afectan obras educativas en Oruro

La escasez de diésel en Oruro está generando complicaciones en el mantenimiento de las unidades educativas y en la ejecución de obras educativas cruciales para los estudiantes. La situación se ve agravada por la falta de suministro regular de combustible y el aumento de los precios, lo que dificulta la compra de materiales necesarios.
José Villca, director de la Dirección de Infraestructura de Educación, Salud y Deportes (Diesd) del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro (GAMO), explicó que la ausencia de diésel ha impedido el uso de maquinaria pesada para trabajos como rellenos y perfilados, lo que limita la capacidad de respuesta ante las necesidades educativas de la región.
Algunos estudiantes se ven obligados a realizar sus actividades en otras unidades educativas debido a las malas condiciones de sus propias instituciones. Padres y docentes están a la espera de que los proyectos en curso se completen a tiempo.
El aumento en el costo del diésel también repercute en los precios de los materiales para mantenimiento, complicando los procesos de adquisición y generando demoras. Esto afecta no solo a las unidades educativas, sino también a centros de salud y espacios deportivos, alterando el cronograma de las obras.
Villca informó que actualmente hay cuatro unidades educativas en construcción, con una inversión superior a 21 millones de bolivianos. Hasta ahora, no se han reportado paralizaciones ni suspensiones de las obras supervisadas, lo que da esperanza a la comunidad educativa.
Entre las obras que están próximas a finalizar se encuentra la unidad educativa Huajara Secundaria, que se espera concluir en octubre. Las unidades educativas Sanjines 1, Sanjines 2 y Sierra Galvarro tienen plazos de entrega entre noviembre y diciembre. Por su parte, los proyectos Carmela Cerruto 1 y 2 están programados para finalizar en la gestión 2027.
La autoridad municipal expresó su deseo de que los problemas de abastecimiento de diésel y el aumento de costos no impacten negativamente en el calendario de las obras, puesto que muchas comunidades educativas aguardan por nuevas infraestructuras para el inicio del próximo año escolar.
La situación actual ha llevado a que algunos estudiantes de Oruro asistan a clases en otras instituciones, lo que intensifica la ansiedad de padres y maestros por la finalización de los proyectos educativos existentes.