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  • CULTURA
  • Por Ramón Zenteno

El enigma del hombre en el cajón: un hito en la performance boliviana

En Oruro, Bolivia, en 1936, se produjo un insólito episodio que involucra a Luis Ayala Claure, quien viajó oculto en un cajón en un tren. Este suceso, ocurrido poco después de la Guerra del Chaco, invita a pensar en su relevancia como posible antecedente del arte performativo en el país, a pesar de no haber sido considerado arte en su tiempo.

La historia se sitúa en un periodo en que David Toro asumió la presidencia con el compromiso de implementar el socialismo de estado. En ese contexto, la nota sobre el 'hombre del cajón' fue registrada como una curiosidad sin profundizar en sus implicaciones. Sin embargo, la naturaleza de este acto puede ser interpretada como un gesto crítico hacia las condiciones sociales y políticas de la época.

El relato narra cómo empleados del Bolivian Railway descubrieron a Ayala en un cajón, en un momento en que el silencio del hombre hacía parecer que estaba ajeno a la situación. Al ser interrogado, reveló que carecía de dinero para un pasaje y había optado por este insólito método de transporte, que generó confusión y llevó a que su destinatario, un político local, también fuera llamado a declarar.

Lo sorprendente fue que el costo de enviar a Ayala como carga era solo un boliviano más caro que el de un pasaje, lo que sugiere que no se trataba de un simple intento de ahorro. Este hecho, que quedó registrado como una nota curiosa, se convierte en un desafío para entender su significado en el contexto de los cambios políticos y sociales que vivía el país en ese momento.

La acción de Ayala, aunque no calificada como performance en su momento, presenta características que la acercan a este concepto. Su acto de convertirse en objeto de transporte, sumado a la intervención del sistema ferroviario, crea una situación cargada de significado social y político, que podría entenderse como una crítica a un sistema que desvalora la vida humana en un contexto de transformación social.

Reflexiones sobre el arte y la política

El caso del hombre del cajón abre un espacio para analizar la historia del performance en Bolivia, que tradicionalmente se ha considerado como un fenómeno que inicia en las décadas de 1970 y 1980. Sin embargo, este episodio invita a revisar la cronología del arte performativo y a considerar cómo las acciones pueden tener significados profundos incluso en ausencia de un marco conceptual que las valide como tal.

Finalmente, queda la pregunta sobre la esencia de la performance: ¿qué acciones pueden ser catalogadas como tales? A pesar de que la nota no indicaba intención artística, el hecho de Ayala podría ser visto como una acción con una carga crítica y simbólica que trasciende su mera curiosidad periodística.