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  • SOCIEDAD
  • Por Freddy Huarachi

El impacto del bono Juancito Pinto en la educación boliviana

El bono Juancito Pinto se ha implementado en Bolivia como un mecanismo de apoyo económico destinado a las familias, con el fin de fomentar la inscripción y la permanencia de niños y adolescentes en el sistema educativo. Según el ministro de Educación, Erick Sanjinés, este programa es esencial para abordar los problemas de cobertura educativa en el país, donde muchos niños aún no están matriculados en escuelas.

Durante una entrevista en Bolivia Tv, Sanjinés destacó que el bono tiene como objetivo involucrar a los padres en el proceso educativo de sus hijos, asegurando así que se inscriban y permanezcan en el colegio, cumpliendo con los 200 días de clase establecidos.

El ministro subrayó que el bono es un incentivo monetario que ha demostrado ser eficaz en otros países, contribuyendo significativamente a la mejora de la cobertura educativa en Bolivia. No obstante, también mencionó la necesidad de evaluar el programa en el futuro, especialmente si se alcanza una cobertura educativa universal.

Resultados en la cobertura educativa y desafíos pendientes.

Sanjinés expuso que actualmente la cobertura en educación primaria se sitúa cerca del 98%, lo que indica un avance considerable en la matrícula escolar. Sin embargo, no se proporcionaron cifras específicas sobre la reducción de la deserción atribuible exclusivamente al bono, y los porcentajes reflejan solo la cobertura educativa de este nivel.

En la educación secundaria, la cobertura alcanza aproximadamente el 80%, pero se presentan problemas de deserción, particularmente relacionados con la necesidad de muchos adolescentes de trabajar. Este aspecto representa un desafío importante para el sistema educativo boliviano.

Respecto a la educación inicial, Sanjinés indicó que la cobertura también está cerca del 80%, aunque subrayó que la infraestructura es un desafío crítico. Es esencial que los gobiernos municipales colaboren en la construcción de escuelas y espacios adecuados para los niños de entre cuatro y cinco años.