EMAO enfrenta grave crisis y evalúa recorte en recolección de basura

La Empresa Municipal de Aseo Oruro (EMAO) ha declarado un ‘quiebre técnico’ debido a la reciente eliminación de subvenciones al diésel, lo que ha incrementado sus costos operativos. Como resultado, la empresa está considerando una reducción de hasta el 50% en la recolección de basura, generando preocupaciones sobre el impacto en la ciudadanía.
Carlos Vásquez, asesor legal de EMAO, comentó que la situación financiera es alarmante, dado que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir los gastos operativos que superan los Bs 32 millones anuales. En contraste, la recaudación por el servicio se sitúa alrededor de Bs 1,1 millones, lo que plantea serios riesgos para la continuidad de las operaciones.
El gerente de EMAO, Franz Hurtado, confirmó la emergencia y destacó la necesidad de coordinar con el alcalde y otras autoridades municipales para tomar decisiones. Se prevé que los cambios en los turnos de recolección incluyan concentrar el servicio a horas nocturnas para evitar la acumulación de residuos en las calles.
Acciones para enfrentar la crisis
Entre las medidas que está implementando EMAO se encuentra una recatastración de usuarios y la búsqueda de incrementar la base de contribuyentes. A pesar de estas iniciativas, la empresa también enfrenta un deterioro significativo en su flota de vehículos y requiere inversiones urgentes para el mantenimiento del relleno sanitario.
Oscar Condori, secretario ejecutivo del sindicato de trabajadores de EMAO, consideró la situación económica como ‘insostenible’. El aumento en los costos del combustible ha incrementado los gastos mensuales de la empresa, que ahora roza los Bs 400.000 solo en diésel. Condori hizo un llamado a las autoridades para que asuman responsabilidades y busquen soluciones efectivas.
La crisis de EMAO no solo afecta la recolección de basura, sino que también plantea un debate urgente sobre el financiamiento del servicio de aseo en Oruro. Los trabajadores han renunciado a ciertos derechos en un intento por sostener la empresa, pero exigen garantías de estabilidad laboral ante esta crisis.