Saltar al contenido
  • MUNDO
  • Por Ivana Rojas

La imponente Virgen María en Polonia: un monumento que marca la diferencia

El sábado se llevó a cabo la ceremonia de inauguración de la estatua de la Virgen María más alta de Europa, en la localidad de Konotopie, al norte de Polonia. Con una altura de 55,6 metros, supera al famoso Cristo Redentor en Brasil.

El multimillonario Roman Karkosik, quien ha financiado el proyecto, lo hace como un gesto de agradecimiento por la recuperación de su hija tras una enfermedad severa. Sin embargo, su decisión de despedir a cerca de 200 empleados en su fábrica ha generado controversia.

La estatua, que incluye un mirador panorámico, fue construida utilizando alrededor de 2.500 metros cúbicos de hormigón y una compleja estructura de acero, diseñada especialmente para soportar los vientos fuertes de la región.

Los encargados de realizar esta obra monumental son el escultor Adam Jakub Matejkowski y el diseñador Aleksander Skórski, quienes subrayan que el propósito del monumento va más allá de su tamaño, buscando convertirse en un espacio de oración y reflexión.

Las autoridades locales y los habitantes de la zona tienen grandes expectativas sobre este monumento, esperando que impulse el desarrollo de pequeños negocios y servicios en una área que tradicionalmente ha sido rural y agrícola.

Este nuevo hito se suma a la rica tradición polaca de construir monumentos religiosos destacados desde la caída del comunismo. Entre estos se encuentra la basílica de Licheń, inaugurada en 2004, que también fue financiada mediante donaciones particulares.

En el ámbito global, la estatua de la Virgen María más alta se encuentra en Filipinas, conocida como la Madre de Toda Asia–Torre de la Paz, alcanzando una altura de 98,15 metros, incluyendo su pedestal.