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  • MUNDO
  • Por Marlene Fuertes

Cuba impulsa energías renovables para enfrentar crisis energética

El Gobierno de Cuba ha aprobado recientemente dos resoluciones que buscan fomentar la inversión en energías renovables, proporcionando incentivos fiscales tanto para el sector privado como para el estatal, en medio de una severa crisis energética.

Las resoluciones 180/2026 y 179/2026, publicadas en la Gaceta Oficial, otorgan exenciones completas en el pago de impuestos aduaneros para la importación de sistemas solares fotovoltaicos y otros equipos ecológicos. Este paquete incluye calentadores, bombas de agua, aires acondicionados solares, biodigestores, aerogeneradores de pequeña escala y cargadores para vehículos eléctricos. Además, se ofrecen bonificaciones fiscales en impuestos sobre utilidades e ingresos personales para proyectos que beneficien a la comunidad.

La viceministra de Finanzas y Precios, Yenisley Ortiz, explicó que estos beneficios están diseñados para incentivar inversiones en áreas como policlínicos, hogares maternos, sistemas de bombeo de agua municipales y edificios de vivienda para personas electrodependientes.

Por otro lado, la Resolución 179/2026 expande el marco de compraventa de electricidad en el Sistema Electroenergético Nacional (SEN), permitiendo la compra de energía generada a partir de biomasa vegetal y energía eólica, lo cual complementa la energía solar fotovoltaica que era la única permitida anteriormente.

Esta iniciativa llega en un momento crítico, ya que Cuba ha experimentado una serie de apagones, siendo doce en total en los últimos dos años, de los cuales siete han ocurrido en lo que va de 2026. La situación se ha vuelto insostenible, con cortes de luz que superan las 20 horas diarias en muchas regiones del país.

El deterioro de la infraestructura estatal y las restricciones internacionales en el suministro de hidrocarburos han exacerbado la crisis, haciendo que Cuba enfrente serias dificultades para importar crudo y sus derivados. En este contexto, las nuevas normativas buscan descentralizar la producción de electricidad y reducir la dependencia de combustibles fósiles, al tiempo que se apoya el desarrollo del capital privado e individual.