Mercurio se encoge más rápido de lo esperado, revelan científicos

Mercurio, el planeta más pequeño y cercano al Sol, está experimentando una contracción que supera las expectativas de los científicos. Un estudio reciente realizado por investigadores del Instituto de Investigación Espacial del Centro Aeroespacial Alemán sugiere que Mercurio ha perdido hasta 22,5 kilómetros de su diámetro debido a su enfriamiento interno, una cifra considerable si se considera que el diámetro total del planeta es de aproximadamente 4.800 kilómetros.
El proceso de enfriamiento y sus efectos
Mercurio ha estado encogiéndose desde su formación hace aproximadamente 4.500 millones de años. El núcleo de hierro del planeta, que representa una gran parte de su interior, se enfría y se contrae, lo cual provoca alteraciones en su manto y corteza. Este fenómeno da lugar a estructuras geológicas como escarpes de falla, que son arrugas en la superficie del planeta.
Los investigadores también sugieren que parte de estas formaciones geológicas podrían estar ocultas por materiales que fueron expulsados durante impactos de meteoritos, lo que complica la evaluación de las características de la superficie.
Estudio comparativo de la superficie
El equipo liderado por Gaku Nishiyama llevó a cabo un análisis comparativo entre mapas de la superficie de Mercurio que mostraban las fallas geológicas y mapas más recientes que ilustran la rugosidad de su terreno. Se constató que las áreas más accidentadas carecían de evidencias claras de contracción, lo que llevó a los científicos a plantear que algunas de estas características podrían estar cubiertas por los residuos de impactos.
Al considerar estas estructuras ocultas, los investigadores recalcularon la reducción del diámetro de Mercurio, encontrando que podría ser hasta un 30% mayor de lo que se había estimado en estudios anteriores.
Los hallazgos de este estudio, publicados en la revista Geophysical Research Letters, podrían ser confirmados por la misión espacial BepiColombo, un esfuerzo conjunto de Europa y Japón, que actualmente se dirige a Mercurio y se espera que entre en órbita en noviembre.
Nishiyama, quien también forma parte de la misión, indicó que el instrumento láser a bordo de BepiColombo permitirá obtener datos más precisos sobre el grado de contracción de Mercurio debido al enfriamiento interno.