Colombia y el Cinturón de Fuego del Pacífico: una región sísmicamente activa

El sismo, que tuvo lugar este lunes, se originó debido al fenómeno de subducción en el que la placa de Nazca se desliza por debajo de la placa Suramericana, afectando directamente a Colombia. El epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 107 kilómetros. Este terremoto dejó un saldo trágico de decenas de víctimas fatales y miles de heridos, además de provocar el colapso de numerosos edificios en ciudades como Cali, Pereira y Manizales.
El Cinturón de Fuego, también conocido como Anillo de Fuego, es una vasta área alrededor del océano Pacífico donde se encuentran los límites de múltiples placas tectónicas. Esta zona no solo abarca el litoral colombiano, sino que también incluye a varios países de América Latina como Argentina, Chile, Ecuador y México, extendiéndose hasta las costas de Rusia, Japón y Nueva Zelanda. Es considerado uno de los lugares más activos en términos de actividad sísmica y volcánica en el planeta.
Recientemente, el Cinturón de Fuego ha mostrado su actividad con varios terremotos significativos. Solo en las últimas semanas, se registraron temblores de magnitud 6,3 en Filipinas y en las Islas Kermadec, junto con otros sismos en la costa de México y en Japón. En el archipiélago japonés, la actividad sísmica es una constante diaria, aunque muchos de estos temblores son tan leves que apenas son percibidos.
De acuerdo con Hernando Taveras, presidente del Instituto Geofísico de Perú, el Cinturón de Fuego es responsable del 90% de todos los terremotos del mundo y del 80% de los más intensos. La intensa actividad sísmica en esta región se atribuye a la convergencia y fricción de las placas tectónicas, lo que genera acumulación de tensión que se libera en forma de sismos.
La tectónica de placas no solo causa terremotos, sino que también puede desencadenar erupciones volcánicas. Hugo Delgado, del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, compara el efecto de un sismo en un volcán con agitar una botella de agua mineral, donde un movimiento brusco puede incrementar la presión y provocar una erupción.
Los temblores de gran magnitud pueden reactivar volcanes que han estado inactivos durante siglos o alterar la actividad de aquellos que ya están activos, mostrando una compleja interrelación entre los fenómenos sísmicos y volcánicos en un entorno geológicamente dinámico.