Saltar al contenido
  • CULTURA
  • Por Elena Condo

El Día de San Roque: Celebración de los perros en Bolivia

El 16 de agosto es una fecha especial en muchos hogares bolivianos, donde los perros se convierten en los protagonistas. En esta jornada, es común que las familias preparen comidas especiales, paseen a sus mascotas, las vistan adecuadamente o simplemente las consientan más de lo habitual. Esta tradición tiene un origen que se remonta a la figura de San Roque, quien, según cuenta la historia, fue acompañado y ayudado por un perro en momentos de enfermedad.

La Iglesia católica celebra a San Roque cada 16 de agosto, un santo conocido por su dedicación a cuidar a los enfermos, lo que ha llevado a que en Bolivia esta fecha se asocie también con el amor hacia las mascotas, denominándola Día del Perro.

La historia de San Roque y su perro

Nacido en Montpellier, Francia, entre el siglo XIII y XIV, San Roque quedó huérfano a una edad temprana. Decidió donar sus bienes y partió en peregrinación a Roma, donde se encontró con poblaciones afectadas por la peste. En vez de alejarse, decidió ayudar a los enfermos, a pesar de los riesgos que esto implicaba.

La leyenda cuenta que Roque contrajo la enfermedad y se aisló para no contagiar a otros. Durante este tiempo, un perro apareció en su vida, llevando pan a su refugio y ayudándolo a sobrevivir. El dueño del perro, al seguirlo, descubrió a Roque y lo ayudó a recuperarse. Esta historia cimentó la relación entre San Roque y los perros, representado frecuentemente con su fiel compañero.

Una celebración popular

La devoción por San Roque se ha transformado en una celebración que abarca no solo la fe, sino también el cariño hacia los perros en Bolivia. Cada 16 de agosto se organizan diversas actividades como bendiciones para mascotas, paseos, desfiles, y campañas de concienciación sobre el cuidado animal. Además, es común ver a los perros vestidos o disfrutando de un día especial con sus dueños.

Aunque el Día del Perro se celebra en varias partes del mundo, en Bolivia tiene una conexión particular con San Roque. La jornada se ha convertido en una ocasión perfecta para reforzar el vínculo entre humanos y caninos, dedicando tiempo y atención a estos compañeros.

Para quienes deseen celebrar esta fecha, no es necesario realizar grandes eventos. Un simple paseo, juegos, o revisiones de salud para asegurarse del bienestar de la mascota son maneras efectivas de rendir homenaje a su lealtad y compañía.