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  • MUNDO
  • Por Ivana Rojas

La historia de Gabby: una lucha contra la pubertad precoz

Gabby, ahora de 26 años, fue diagnosticada con pubertad precoz central (PPC) cuando tenía solo seis años, un caso que sorprendió a los médicos ya que normalmente se presenta en niñas antes de los ocho años y en niños antes de los nueve. La aparición de su menstruación y el crecimiento de vello corporal a esa edad alarmaron a su madre, quien decidió buscar ayuda médica.

La situación llevó a un exhaustivo proceso de diagnósticos y a la necesidad de consultar con otros hospitales en el Reino Unido, ya que el equipo médico no tenía antecedentes de un caso similar. Tras diversas pruebas, se determinó que Gabby padecía PPC y comenzó a recibir tratamientos con bloqueadores hormonales, específicamente agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH).

A pesar de los tratamientos que controlaron su desarrollo puberal, Gabby recuerda que el año previo fue muy difícil. "Me sentía como una extraña debido a todas las pruebas y a que me inyectaban cada tres semanas para frenar mis hormonas", expresó. La medicación permitió que su crecimiento se normalizara, pero los efectos de la pubertad precoz dejaron huella en su vida emocional.

Impacto de la pubertad precoz

La pubertad precoz no solo tiene consecuencias inmediatas. Las estadísticas indican que aquellos que la padecen enfrentan un riesgo elevado de desarrollar enfermedades graves como varios tipos de cáncer y problemas cardiovasculares en etapas posteriores de la vida. Los estudios muestran que las niñas son más propensas a experimentar esta afección, con estimaciones que varían entre 0,2 y 26 casos nuevos por cada 10.000 niñas a nivel mundial.

Investigaciones recientes sugieren que factores como la obesidad infantil podrían estar relacionados con el inicio temprano de la pubertad, ya que el tejido adiposo incrementa los niveles de hormonas sexuales. Otra posible causa son mutaciones genéticas, como la identificada en el gen MKRN3 en estudios realizados por la Universidad de Harvard, que se vinculan con casos de PPC en familias.

Las experiencias de Gabby no son únicas. Otros niños, como Lara y Beatriz, también enfrentan la pubertad precoz debido a factores genéticos. Sus padres, al igual que la madre de Gabby, buscan concienciar sobre esta condición y la importancia de un diagnóstico temprano para mitigar los efectos físicos y emocionales que puede generar en la infancia.

"Al ver que tanta gente se ponía en contacto conmigo, supe que había hecho lo correcto al contarle al mundo lo que había pasado", reflexiona Gabby sobre su decisión de hablar abiertamente sobre su experiencia.