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  • SOCIEDAD
  • Por Ramón Zenteno

Avances en la reducción del hambre en Latinoamérica, pero preocupantes aumentos en obesidad y costos de alimentos, según la ONU

Un informe de agencias de la ONU, presentado en Roma, indica que América Latina y el Caribe ha logrado progresos en la lucha contra el hambre, aunque aún 32 millones de personas en la región padecen este problema. A pesar de la disminución del 4,8 % de la población afectada, la situación sigue siendo crítica, y se registran aumentos en la obesidad y los precios de una alimentación saludable.

En 2025, se estimó que alrededor de 645 millones de personas en el mundo sufrían de hambre y subalimentación, de las cuales el 22,9 % reside en América Latina y el Caribe. Esta cifra es inferior al 33 % reportado en 2020, lo que refleja una mejora constante en la región, aunque la desigualdad persiste, ya que en el Caribe el 16,6 % de la población se vio afectada por el hambre el año pasado.

El informe 'El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo' (SOFI 2026), elaborado por la FAO, el PMA, la OMS y UNICEF, destaca que los índices de subalimentación han disminuido en varios países, como México, donde se redujo de 4,2 millones a 4,1 millones de personas entre 2023 y 2025. Bolivia, por su parte, también ha visto una ligera reducción, pasando de 2,6 millones a 2,4 millones de personas subalimentadas.

Sin embargo, la obesidad se ha convertido en un tema preocupante. Según el director del FIDA, Juan Carlos Mendoza, la tasa de obesidad en la región ha aumentado casi diez puntos en la última década, alcanzando el 31,5 % en 2024, en comparación con el 22,5 % en 2012. Este fenómeno ha llevado a situaciones donde las personas pueden experimentar simultáneamente hambre y obesidad, generando costos sociales y fiscales significativos.

Otro indicador alarmante es el aumento de la anemia, especialmente entre las mujeres, que alcanzó el 19,9 % en 2023. Esto puede estar relacionado con una dieta inadecuada que, aunque aporte suficientes calorías, carece de micronutrientes esenciales.

Además, la región enfrenta el desafío de los altos precios de los alimentos saludables, que promedian 4,91 dólares, lo que la convierte en la más costosa del mundo. Este fenómeno se atribuye a problemas en la cadena de suministro de frutas y verduras, que requieren mejores infraestructuras de refrigeración.

Para abordar estos problemas, Mendoza sugiere que Latinoamérica diversifique su producción agrícola y apueste por la agroecología, lo que no solo beneficiaría al medio ambiente, sino que también reduciría la dependencia de recursos fósiles en un contexto global incierto.