Posible importación de GLP en Bolivia a partir de 2027, advierte exministro

Según el exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, Bolivia podría verse en la necesidad de importar gas licuado de petróleo (GLP) a partir de 2027 debido a una notable disminución en la producción nacional. Ríos alertó que ya se han registrado déficits en la producción durante este año, y la necesidad de importar GLP se incrementará de manera progresiva en los próximos años.
Ríos detalló que, actualmente, el precio de una garrafa de GLP es de Bs 22,50 gracias a la subvención que otorga el Estado. Sin embargo, advirtió que si se eliminara esta subvención, el precio podría aumentar considerablemente, alcanzando hasta Bs 130.
El debate sobre esta situación se ha intensificado tras la promulgación de un decreto que fija el 31 de diciembre de 2026 como la fecha límite para la subvención del GLP. En este contexto, el senador oficialista Nicanor Cochi solicitó al presidente Rodrigo Paz Pereira que reconsidere esta medida, argumentando que su eliminación impactaría negativamente a los sectores más vulnerables de la población. "Es crucial que el Gobierno mantenga la subvención al gas", aseveró Cochi.
Por su parte, el senador de Alianza Unidad, Cesar Mentasti, sostuvo que a pesar de los efectos adversos que pudiera tener en la economía familiar, la decisión de retirar la subvención es necesaria.
Desde el sector empresarial de Cochabamba, también se ha manifestado preocupación sobre la indexación del precio del gas a las UFV, señalando que esta medida ha provocado un aumento de hasta un 50% en los costos de producción en algunas industrias, lo que podría reflejarse en los precios finales de los productos.
En cuanto al abastecimiento de gas natural, Ríos indicó que las reservas para consumo domiciliario son suficientes hasta 2035, aunque instó a tomar acciones preventivas para evitar una futura escasez. También expresó su inquietud por aquellos sectores de la población que aún no tienen acceso a la red de gas y advirtió que una posible reducción en la producción podría afectar el suministro de energía eléctrica en los próximos años.