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Cívicos demandan mayor claridad en el manejo de combustibles por parte de la ANH y YPFB

Stello Cochamanidis, líder cívico de Santa Cruz, expresó sus preocupaciones en torno a la falta de transparencia en la ANH y YPFB, instando a que se brinde información clara sobre la distribución y comercialización de combustibles.

Cochamanidis señaló que mientras existan situaciones que generen dudas sobre posibles actos de corrupción, es imperativo que las autoridades mantengan una vigilancia continua y comuniquen a la población lo que sucede. Describió la situación en estas instituciones como "esa olla de corrupción" y pidió que se tomen medidas para sancionar a quienes resulten responsables.

El dirigente cívico también solicitó que tanto YPFB como la ANH emitan informes diarios sobre el abastecimiento de combustible, que incluyan datos sobre las cantidades que ingresan al país, su distribución y las acciones implementadas para superar las dificultades que enfrentan productores y transportistas.

Esta demanda surge en el contexto de las recientes intervenciones gubernamentales en las dos entidades, donde el Viceministerio de Transparencia encontró irregularidades en el registro de cisternas y detectó aproximadamente 600 usuarios que accedieron de forma irregular a los sistemas de YPFB. Se están llevando a cabo investigaciones para esclarecer si estas anomalías están relacionadas con el desvío de carburantes.

A pesar de que se ha incrementado el límite de compra de combustible para pequeños productores hasta 2.500 litros, Cochamanidis destacó que persisten problemas para acceder a este recurso, lo que refuerza su llamado a que la transparencia no se limite a declaraciones, sino que se implemente de manera diaria.

YPFB, por su parte, asegura que está trabajando para optimizar la distribución y ha acordado aumentar los volúmenes de combustible destinados a zonas productivas como Cuatro Cañadas. Sin embargo, el sector cívico insiste en que se requieren resultados tangibles y un seguimiento claro del recorrido del combustible desde su ingreso hasta su entrega final.

La presión ahora recae sobre YPFB y la ANH para que no solo aclaren la procedencia del combustible, sino que también demuestren de manera efectiva el destino de cada litro de carburante.