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Gobierno boliviano se compromete a eliminar subsidios a combustibles desde 2027

La administración de Rodrigo Paz ha acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) la eliminación de la subvención a los combustibles, que se implementará a partir de enero de 2027. Este compromiso es parte de un programa económico diseñado para mejorar la sostenibilidad fiscal del país.

Según el Memorando de Políticas Económicas y Financieras, el país deberá realizar un ajuste fiscal equivalente al 8,5% del Producto Interno Bruto (PIB) entre 2026 y 2029, con la meta de reducir el déficit global al 3,5% del PIB dentro de ese periodo.

Durante el año 2026, se mantendrán los precios de los combustibles, pero a partir de 2027 el Presupuesto General del Estado ya no considerará recursos para subsidiarlos. Esto podría generar un aumento en la inflación y potenciales conflictos sociales, por lo que el plan incluye el fortalecimiento de los mecanismos de asistencia para las poblaciones más vulnerables.

Cambios adicionales en política económica

Este acuerdo no solo se limita a la eliminación de subsidios. También incluye la transición hacia un tipo de cambio más flexible, la restricción del financiamiento del Banco Central al Estado, la reducción del gasto público y la reestructuración de las empresas estatales que no sean viables económicamente.

El Gobierno ya había comenzado a implementar cambios en la regulación de los combustibles, mediante el Decreto Supremo 5652, que congela los precios de la gasolina Especial en Bs 6,96 por litro y del diésel en Bs 9,80 hasta enero de 2027. A partir de esa fecha, se aplicará una fórmula que vinculará los precios internos con los valores internacionales y el tipo de cambio.

A partir de 2027, Bolivia se verá obligada a enfrentar un nuevo panorama en cuanto a los precios de los combustibles, mientras el Gobierno lleva a cabo el ajuste fiscal acordado con el FMI.