Del Castillo critica posible extensión del estado de excepción

Eduardo Del Castillo, exministro de Gobierno, expresó su desacuerdo con la propuesta de prorrogar el estado de excepción por otros 90 días, cuestionando su utilidad en el contexto actual del país. En sus declaraciones, Del Castillo enfatizó que el pueblo necesita un Gobierno que actúe con planificación y no con improvisaciones.
Esta crítica se produce tras la aprobación de un proyecto por parte de la Comisión de Justicia Plural de la Cámara de Diputados que busca extender el estado de excepción. Para que la prolongación sea efectiva, debe ser revisada por el pleno de la Cámara y, de recibir el respaldo necesario, será enviada a la Vicepresidencia para que convoque a la Asamblea Legislativa y tome una decisión final.
El estado de excepción fue instaurado el 20 de junio tras más de 50 días de bloqueos y conflictos sociales, que generaron serias dificultades en el abastecimiento de productos esenciales. La medida, que inicialmente tiene un plazo de 90 días, se encuentra vigente hasta el 18 de septiembre. Desde el oficialismo se argumenta que aún existen sectores que podrían generar nuevas movilizaciones y poner en riesgo la estabilidad nacional.
La posición de Del Castillo se suma a las críticas de otros políticos, como la de Jorge Quiroga, expresidente y líder del partido Libre, quien alertó que una extensión del estado de excepción podría retrasar el debate sobre la reforma constitucional, ya que la normativa actual impone restricciones a este tipo de reformas durante la vigencia de un estado excepcional.
El exministro ha intensificado sus críticas hacia la administración de Rodrigo Paz en los últimos meses. En agosto, Del Castillo ya había señalado problemas como la falta de combustible y la inflación, incluso sugiriendo que el presidente y su equipo consideren dimitir si no logran resolver la situación.
La posibilidad de extender el estado de excepción aún está en evaluación. Se requerirá que el Gobierno y la Asamblea justifiquen si esta medida es necesaria para garantizar la seguridad y la estabilidad del país o si, como plantea Del Castillo, se convertirá en una acción puramente decorativa.