Descenso en las exportaciones de hidrocarburos en Bolivia durante el primer semestre de 2026

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE), Bolivia reportó una caída significativa en sus exportaciones de hidrocarburos durante el primer semestre de 2026, acumulando 498,1 millones de dólares. Esta cifra representa una disminución del 12,9% en comparación con los 571,7 millones de dólares obtenidos en el mismo periodo del año anterior.
El desempeño del sector ha mostrado una tendencia a la baja, comenzando el año con cifras que no logran alcanzar los niveles del 2025. Aunque mayo se destacó como el mes con mayores exportaciones, alcanzando los 104,1 millones de dólares, no fue suficiente para revertir la tendencia negativa de los meses previos. Expertos del sector han señalado que esta disminución está relacionada con la declinación de los campos de gas maduros y cambios en el mercado regional.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, informó que los campos gasíferos de Tarija continúan siendo cruciales, representando entre el 60% y 70% de la producción nacional de gas natural. Sin embargo, advirtió que estos yacimientos están experimentando una declinación natural, lo cual resalta la necesidad urgente de promover la exploración y el desarrollo de nuevas reservas.
La situación se agrava debido a la reconfiguración del mercado, especialmente por el aumento en la producción de gas en Argentina, particularmente en el yacimiento Vaca Muerta, que ha llevado a una pausa en los envíos a ese país. Además, la reducción de volúmenes exportados a Brasil ha alterado de manera permanente el comercio exterior de Bolivia.
La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) ha expresado su preocupación por la falta de inversiones en el sector y la posible necesidad de importar gas natural para satisfacer la demanda interna, una situación sin precedentes en el país. Esta disminución en las reservas, que actualmente se sitúan en 3,7 trillones de pies cúbicos, contrasta con los 8,95 trillones registrados a finales de 2018.
La caída en los ingresos por regalías también afecta de manera significativa los presupuestos regionales, lo que a su vez agrava la escasez de dólares en el país. Esto presiona las reservas y plantea serios desafíos para la importación de insumos fundamentales. En este contexto, se hace urgente acelerar la sustitución de importaciones y fomentar las exportaciones no tradicionales como una forma de contrarrestar la pérdida de ingresos del sector energético.