Raquetbolistas bolivianos brillan en Argentina tras dejar el país

María José Vargas, Natalia Méndez y Diego García, quienes comenzaron su carrera deportiva en Bolivia, han alcanzado un notable desempeño con la selección argentina en los Juegos Suramericanos de Santa Fe 2026. Esta situación resalta las difíciles condiciones que enfrentaron en su país, donde la falta de apoyo ha sido un obstáculo constante para avanzar en sus respectivas carreras.
Natalia Méndez, además de ser una ingeniera y madre de tres hijos, destacó que sus problemas económicos para continuar en el ráquetbol la llevaron a representar a Argentina. "Nací en Bolivia y a los 18 años decidí jugar por Argentina. No teníamos los medios en Bolivia, pero gracias al apoyo en Argentina, logramos nuestras metas", compartió en una entrevista.
Tanto Vargas como Méndez enfrentaron dificultades económicas serias, llegando incluso a vender ganado para costear sus viajes a competencias. Esta falta de oportunidades en Bolivia contrastó con el apoyo que encontraron al cambiar de federación.
En cuanto a sus logros, María José Vargas ha conseguido tres medallas de plata y una de bronce en Juegos Panamericanos, mientras que Natalia Méndez ha acumulado múltiples medallas en eventos internacionales, incluyendo dos platas mundiales y varios metales en Panamericanos.
Diego García, quien a los 18 años era considerado una promesa del ráquetbol boliviano, también se unió a la selección argentina, ganando medallas en competencias internacionales. Su decisión fue vista como una pérdida significativa por parte de las autoridades bolivianas, quienes reconocieron que la falta de apoyo económico fue un factor determinante.
Aparte de las medallas, María José Vargas ha sido nominada entre los 30 mejores deportistas para el título de Atleta del Año 2025, un reconocimiento que destaca su trayectoria desde que representa a Argentina en 2014.
Rudolf Knijnenburg, atleta de tiro deportivo, expresó su preocupación por la falta de apoyo a disciplinas que no son fútbol. Criticó el proyecto de Ley de Incentivo al Deporte, que favorece al deporte profesional en detrimento de los atletas amateurs, poniendo de manifiesto la necesidad de un cambio en la política deportiva del país.