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  • DEPORTES
  • Por Ramón Zenteno

Sorteo decide la clasificación de Omán e Irak en la Copa del Golfo

La Copa del Golfo se cerró de manera sorprendente el pasado martes en Yeda, donde Omán e Irak se encontraron en una situación sin precedentes, ya que ambos equipos finalizaron igualados en todos los criterios de clasificación.

El empate 1-1 en su primer enfrentamiento dejó a las selecciones en una situación crítica tras los resultados de la última jornada. Omán había vencido a Kuwait por 3-1, mientras que Irak sufrió una derrota de 2-0 ante Arabia Saudita, lo que dejó a ambos equipos con cuatro puntos.

Los criterios de desempate comenzaron a jugar un papel crucial. Irak tenía cuatro goles a favor, cinco en contra y siete tarjetas amarillas, mientras que Omán contaba con tres goles anotados. Sin embargo, todo cambió cuando Musab Al-Shaqsi anotó el tercer gol para Omán a los 84 minutos, igualando el número de goles.

Pese a que inicialmente Omán tenía la ventaja en el juego limpio con siete tarjetas amarillas frente a ocho de Irak, la celebración de Al-Shaqsi, tras quitarse la camiseta, le costó una tarjeta amarilla adicional. Esto dejó a ambos equipos con ocho tarjetas amarillas y, por ende, en un empate absoluto.

Sin más criterios para decidir, el comité organizador tuvo que aplicar la última opción del reglamento: realizar un sorteo. Este evento se llevó a cabo en el hotel Intercontinental de Yeda, donde se revisaron los informes arbitrales antes de que se realizara el azaroso procedimiento.

Finalmente, la suerte favoreció a Omán, que logró avanzar a las semifinales, dejando a Irak fuera del torneo en una situación marcada por la inesperada consecuencia de una tarjeta amarilla.