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  • POLICIAL
  • Por Freddy Huarachi

Oficina de la Policía Federal de Brasil será instalada en Bolivia

El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, confirmó que la Policía Federal de Brasil abrirá una oficina permanente en Bolivia. Esta medida forma parte de las acciones conjuntas para abordar la serie de asesinatos ocurridos en los últimos días en el país.

Oviedo destacó que con esta nueva oficina se facilitará el intercambio de inteligencia y datos entre las fuerzas policiales de ambos países. "Tendrá un flujo continuo de información, y la Policía Boliviana también tendrá presencia en Brasil para colaborar en estas investigaciones", explicó el ministro.

Este acuerdo se enmarca en las discusiones sostenidas en abril pasado entre el presidente boliviano Rodrigo Paz y el mandatario brasileño Luis Ignacio Lula Da Silva.

En un esfuerzo adicional, el ministro anunció la próxima implementación del plan “Fronteras Seguras”, que se lanzará en las próximas dos semanas. Este plan incluirá la instalación de controles más estrictos en las fronteras con Brasil, especialmente en puntos críticos como Cobija, Guayaramerín, San Matías y Puerto Suárez, zonas vinculadas al narcotráfico.

"Estos son lugares donde se registra el tráfico de drogas y la entrada de grupos delictivos. Se llevará a cabo una operación conjunta entre la Policía Boliviana y la Policía brasileña", subrayó Oviedo.

En Santa Cruz, la situación se ha tornado alarmante, ya que en cinco días se han reportado nueve asesinatos, lo que ha generado una fuerte preocupación en la sociedad. Entre las víctimas se encuentra un subteniente de la Policía que estaba realizando investigaciones en San Matías.

Para hacer frente a esta ola de violencia, la Policía ha desplegado un contingente de más de 200 agentes en San Matías, con planes de extender la vigilancia a San Ignacio de Velasco. Desde el Gobierno, se considera que la violencia está vinculada a una lucha de poder entre dos organizaciones criminales: el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, que buscan controlar rutas del narcotráfico que atraviesan Bolivia.