Aumento alarmante de denuncias por maltrato a adultos mayores en Bolivia

Durante los primeros seis meses de 2026, Bolivia registró un total de 1.061 denuncias de maltrato a adultos mayores. Esta cifra, equivalente a casi seis quejas diarias, pone de manifiesto un problema social que no puede ser ignorado. La violencia, tanto física como psicológica, afecta a una población que está en constante aumento debido al envejecimiento demográfico del país.
El último Censo de Población y Vivienda, realizado en 2024, revela que las personas de 65 años o más han aumentado del 5 % al 7,4 % en la población boliviana. Esto significa que actualmente hay 1.230.493 adultos mayores en el país, representando el 10,83 % del total de la población. Este cambio demográfico exige una revisión urgente de las políticas públicas para garantizar la protección y el bienestar de este sector vulnerable.
De las 1.061 denuncias, 620 fueron por violencia física y 441 por violencia psicológica, lo que indica que aproximadamente el 58 % de los casos involucraron agresiones físicas. La mayoría de las denuncias provienen de tres departamentos que concentran el 80,5 % del total. La dependencia económica o afectiva en muchas relaciones dificulta que los adultos mayores busquen ayuda, ya que temen perder su hogar o sus lazos familiares al denunciar el maltrato.
La Defensoría del Pueblo ha señalado las barreras que enfrentan las personas mayores para acceder a servicios de salud y protección social, así como la discriminación relacionada con la edad. Es fundamental reconocer que los adultos mayores son titulares de derechos y deben vivir con dignidad y autonomía, lejos del estigma del maltrato.
El aumento en el número de denuncias es una alerta sobre la magnitud del problema del maltrato a los adultos mayores. Este fenómeno no es solo un tema de asistencia social, sino que requiere un cambio en las estructuras sociales que permiten la tolerancia hacia la violencia. Es esencial implementar una estrategia integral que aborde las desigualdades y proteja los derechos de los adultos mayores, promoviendo su bienestar y dignidad.
La necesidad de un cambio estructural
Enfrentar el maltrato a los adultos mayores implica una transformación profunda en la forma en que la sociedad valora y se relaciona con este grupo. La prevención debe ser la prioridad, buscando no solo responder a los casos de violencia ya ocurridos, sino también erradicar la permisividad social que ha mantenido el abuso en la esfera privada. Solo así se podrá garantizar un envejecimiento digno y respetuoso en Bolivia.