Creación de comisión para el desarrollo sostenible de los salares bolivianos

El Gobierno boliviano ha dado a conocer la formación de una comisión que se encargará de diseñar un plan integral para el desarrollo de los 28 salares que se encuentran en el país. Esta iniciativa tiene el objetivo de que la explotación del litio y las oportunidades turísticas no sean los únicos motores de crecimiento en estas regiones.
La nueva 'Comisión Interministerial por el Desarrollo Integral de los Salares' fue anunciada por el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, junto al viceministro de Recursos Evaporíticos, Luis Osorio. Esta comisión incluye a diversas carteras del Gobierno, como los ministerios de Gobierno, Obras Públicas y Desarrollo Productivo.
Blanco indicó que el propósito es potenciar económicamente los salares en colaboración con las comunidades locales, para que el litio se convierta en una fuente de riqueza para Bolivia. Resaltó la importancia de no solo enfocarse en la extracción del litio, sino también en el desarrollo de las capacidades locales y la infraestructura necesaria.
Enfoque integral y ambiental
Osorio comentó que la idea de implementar un plan integral nació de varias reuniones mantenidas desde inicios de año con comunidades de las regiones de Potosí y Oruro, donde se localizan los salares. El desarrollo debe incluir el cuidado del medioambiente y atender las necesidades específicas de cada comunidad para asegurar que todos se beneficien.
A nivel de recursos, el Gobierno de Luis Arce estima que Bolivia posee alrededor de 23 millones de toneladas de litio, concentrándose la mayor parte en el salar de Uyuni, que también es un importante destino turístico. A pesar de varios esfuerzos por industrializar el litio, estos planes no han logrado avanzar de manera efectiva, como se evidenció en la reciente inauguración de un complejo industrial en Uyuni que actualmente enfrenta problemas de diseño.
El Gobierno también intentó introducir tecnologías de extracción directa con empresas de China y Rusia, pero los acuerdos fueron interrumpidos debido a críticas de las comunidades indígenas que demandaron estudios de impacto ambiental para proteger sus territorios y recursos.