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  • MUNDO
  • Por Henry Colque

El Fenómeno de El Niño y sus Implicaciones para la Seguridad Alimentaria en América Latina

Un reciente análisis realizado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU ha alertado sobre el agravamiento de la inseguridad alimentaria en América Latina y el Caribe debido al fenómeno meteorológico de El Niño. Se estima que más de 16 millones de personas en la región se verán perjudicadas por este fenómeno hasta el año 2027.

En un comunicado emitido este miércoles, el PMA destacó que la agencia está intensificando sus acciones de preparación y respuesta, ya que las comunidades más vulnerables ya están sintiendo los efectos de El Niño, que intensifica el hambre en estas poblaciones.

Los últimos análisis indican que el cambio climático está provocando perturbaciones que podrían acentuar la inseguridad alimentaria en 45 naciones. En particular, Centroamérica podría experimentar un aumento proporcional del 83,1% en la inseguridad alimentaria, lo que la convertiría en la región más afectada.

Carl Skau, director ejecutivo interino del PMA, advirtió que El Niño representa una seria amenaza para la seguridad alimentaria de millones que ya se encuentran en riesgo. Subrayó que la preparación temprana es crucial para proteger vidas y medios de subsistencia, ya que fenómenos como inundaciones y sequías pueden llevar a una rápida transición de la adaptación a una crisis alimentaria.

Se espera que El Niño alcance su punto máximo entre septiembre y diciembre de 2026, aunque sus efectos se prolongarán hasta 2027, impactando los ciclos de cosecha en diversas zonas. Las sequías, inundaciones y temperaturas extremas ya están poniendo en peligro a las comunidades más vulnerables.

Desde mayo, el PMA ha implementado planes de acción anticipada en varios países, incluyendo Sudán del Sur, Chad, Mauritania, Uganda, Guatemala y El Salvador, destinando más de 14 millones de dólares en asistencia vital para medio millón de personas.

El estudio se centra en 45 países que ya enfrentan inseguridad alimentaria, donde se prevé que la situación empeore, aumentando el número de personas en inseguridad alimentaria aguda de 225 millones a 274 millones. Los mayores efectos se anticipan en Centroamérica y el sur de África, así como en diversas regiones del este de África y el sur y sureste de Asia.