América Latina, la región más peligrosa para defensores ambientales

América Latina se ha consolidado como la región más letal del mundo para los defensores del medio ambiente, con un total de 105 asesinatos registrados en 2025. Este dato proviene del informe más reciente de Global Witness, publicado el 16 de septiembre, el cual revela que el 85% de los ataques letales a defensores del territorio ocurrieron en este continente.
Colombia lidera la lista con 39 muertes, manteniendo su posición como el país más peligroso para estos defensores por cuarto año consecutivo. Brasil le sigue en el ranking con 26 asesinatos, un incremento significativo en comparación con los 12 casos reportados en el año anterior.
Honduras y Filipinas ocupan el tercer puesto con 12 asesinatos cada uno, mientras que México reportó 10 y Guatemala registró ocho. Según Juliana Vélez de Global Witness, estos números podrían ser subestimados debido a que solo se incluyen casos verificables, sugiriendo que la cifra real de ataques letales podría ser mayor.
Causas de la violencia hacia defensores en la región
El informe destaca que más de la mitad de los asesinatos estuvo vinculado a conflictos territoriales, donde las industrias extractivas desempeñan un papel crucial. En particular, se documentaron 11 asesinatos relacionados con la minería, ocho con la tala de árboles y seis con la agroindustria. Un importante porcentaje de las víctimas pertenecían a comunidades indígenas y campesinas, que a menudo están en la primera línea de disputa por la tierra.
En Colombia, de los 39 casos documentados, 35 estaban directamente relacionados con conflictos por la tierra, donde una gran parte de las víctimas eran de comunidades indígenas y campesinas. A pesar de una ligera disminución en los asesinatos en comparación con el año anterior, la situación en el país se mantiene crítica, con un incremento de otros tipos de agresiones, como amenazas y secuestros, según afirma Astrid Torres del Programa Somos Defensores.
Ante la falta de protección estatal, las comunidades están tomando cartas en el asunto al implementar mecanismos de autoprotección. Estas iniciativas incluyen patrullas comunitarias y sistemas de alerta temprana. Un ejemplo es la Guardia Indígena de los kakataibo en Perú, que vigila su territorio para combatir el crimen organizado y la coca ilegal.
Vélez destaca la necesidad de fortalecer estos mecanismos de protección, así como de luchar contra la impunidad y garantizar el acceso a la justicia. La falta de implementación del Acuerdo de Escazú también se menciona como un obstáculo que debe ser abordado para mejorar la situación de quienes defienden el medio ambiente en América Latina.