Aramayo defiende la gestión del Gobierno durante los bloqueos de 53 días

Durante su intervención ante la Organización de Estados Americanos (OEA), el ministro Fernando Aramayo defendió la actuación del Gobierno durante los 53 días de bloqueos que tuvieron lugar entre mayo y junio. Cuestionó el impacto que habría tenido la crisis si la situación se hubiera extendido aún más.
Aramayo presentó un balance alarmante sobre la crisis, indicando que los bloqueos ocasionaron pérdidas superiores a Bs 14.000 millones y resultaron en la eliminación de cerca de 250.000 empleos, tanto directos como indirectos. Adicionalmente, mencionó que 22 personas perdieron la vida, de las cuales 19 eran ajenas a las movilizaciones.
El ministro subrayó que las movilizaciones no fueron simples demandas sectoriales, sino que a juicio del Gobierno, intentaron socavar el orden democrático y forzar un cambio en el mandato constitucional. En este contexto, defendió la decisión de declarar el Estado de Excepción, asegurando que su objetivo era habilitar corredores humanitarios y garantizar el suministro de recursos esenciales como alimentos y oxígeno.
Además de analizar el pasado, Aramayo informó sobre la solicitud formal del Gobierno para el despliegue de una misión de observación y acompañamiento policial a través de la RedPolOEA. Esta medida busca contar con cooperación internacional para fortalecer las capacidades de la Policía en situaciones de futura conflictividad.
La afirmación de Aramayo reabre el debate en torno a aquellos 53 días de bloqueos. Para el Gobierno, los costos fueron demasiado elevados y justifican las decisiones tomadas; sin embargo, los sectores movilizados sostienen que sus protestas respondían a necesidades económicas y sociales que persisten.
Frente a este escenario, surge una interrogante crucial: si el Gobierno ha reconocido el alto costo de los bloqueos, ¿qué medidas implementará para evitar que Bolivia enfrente otra paralización prolongada?