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BCB propone transformar reservas de oro en dólares para estabilizar el tipo de cambio

David Espinoza, presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), ha presentado una iniciativa para transformar una fracción de las reservas de oro del país en dólares. Este enfoque tiene como objetivo aumentar la disponibilidad de divisas y mejorar la capacidad del BCB para intervenir en el mercado cambiario, en el contexto del nuevo régimen de tipo de cambio flexible.

Según el BCB, Bolivia posee una gran cantidad de sus Reservas Internacionales en oro. A fecha del 31 de agosto, el país contaba con 24,3 toneladas de oro, lo que representa un valor aproximado de $us 3.457 millones y constituye el 82% del total de las reservas internacionales. No obstante, una porción significativa de este oro está restringida por la normativa actual.

La propuesta del presidente del BCB implica la modificación de la Ley 1503, que actualmente establece que al menos 22 toneladas de oro deben mantenerse como reserva. Espinoza sugirió la posibilidad de reducir este umbral y convertir parte del oro en divisas, lo que podría liberar hasta $us 2.000 millones para respaldar intervenciones cambiarias.

Es importante destacar que el objetivo no es disminuir las Reservas Internacionales, sino más bien alterar su composición, cambiando una parte de oro por dólares líquidos. Estos fondos no se destinarían a financiar otros gastos del Estado, sino a potenciar la intervención del BCB ante fluctuaciones bruscas del tipo de cambio.

La propuesta surge en un momento en que Bolivia busca consolidar su nuevo sistema de tipo de cambio flexible. Actualmente, el BCB afirma tener más de $us 1.100 millones en activos de reserva líquidos, así como más de $us 400 millones en reservas internacionales netas genuinas, lo que le permite enfrentar situaciones cambiarias adversas.

Sin embargo, la iniciativa aún no cuenta con aprobación. El BCB planea colaborar con legisladores, presentar la propuesta en mesas técnicas y luego someter un proyecto de ley para facilitar la utilización de una mayor parte de las reservas de oro del país.

En resumen, Bolivia enfrenta el reto de transformar parte de su respaldo en oro a dólares líquidos para tener una mayor capacidad de respuesta ante la presión sobre su moneda, el boliviano.

La propuesta no es reducir las Reservas Internacionales, sino cambiar su composición: pasar una parte del oro a dólares líquidos.