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Bolivia avanza en la gestión del litio con un nuevo plan estratégico

El 27 de julio de 2026, el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, en colaboración con la Cooperación Alemana a través de GIZ, estableció un Plan Estratégico de Asistencia Técnica (PEAT) enfocado en la gestión sostenible del litio en Bolivia, con especial énfasis en la tecnología de extracción directa.

Este paso se enmarca dentro del Acuerdo de Negociación firmado en febrero de 2026 entre Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) y el consorcio EAU Lithium, que involucra empresas de Australia y Alemania. Desde 2021, Bolivia ha modificado su modelo de extracción, dejando atrás la evaporación en piscinas para fomentar la extracción directa con menor impacto hídrico. En 2023, la Unión Europea aprobó la Ley de Materias Primas Críticas, que exige que las operaciones mineras sean ambientalmente sostenibles.

El objetivo del PEAT es fortalecer tanto las capacidades institucionales como las técnicas, priorizando prácticas que reduzcan la huella hídrica y que se integren en cadenas de valor más amplias. En la firma del plan participaron el viceministro de Energías Alternativas, Luis Osorio, y el presidente interino de YLB, Guillermo Trigo, junto a técnicos de GIZ.

Se espera que este nuevo marco regulatorio y las estrategias de monitoreo que surjan del PEAT mejoren la competitividad del sector del litio en Bolivia. La implementación de este plan es vital para superar las barreras socioambientales que han obstaculizado la industrialización del litio en el país.

El litio ha cobrado relevancia como materia prima esencial para la producción de baterías y sistemas de energía renovable. Por ello, el PEAT se propone asegurar que Bolivia pueda aprovechar sus recursos naturales de manera responsable, alineándose con las exigencias internacionales y garantizando la licencia social de las comunidades involucradas.

El país también busca atraer inversiones internacionales, especialmente después de la revocación en 2019 del acuerdo con ACISA para la industrialización del Salar de Uyuni, que destacó la importancia de la gobernanza socioambiental y el consenso comunitario en cualquier futura iniciativa sobre el litio.