Saltar al contenido

Crisis de combustible en Bolivia: Gobierno atribuye el problema a la subvención y logística

Desde hace meses, las filas por diésel se han vuelto una constante en el país, y recientemente se han sumado las de los conductores que esperan durante horas para cargar gasolina. Este jueves, diversas estaciones de servicio del eje central mostraron a decenas de vehículos en espera, reflejando la creciente preocupación ciudadana.

Las autoridades han ofrecido diferentes explicaciones sobre esta situación. Inicialmente, se señaló que el bloqueo de 53 días entre mayo y junio afectó las operaciones de importación y distribución de combustibles. Sin embargo, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, descartó que la raíz del problema esté relacionada con las finanzas del país, afirmando que las reservas ascienden a aproximadamente 600 millones de dólares.

Espinoza explicó que el inconveniente radica en la logística y en problemas institucionales, lo que llevó a intervenciones en YPFB por parte del ministro de Hidrocarburos y el presidente de la empresa. "Estamos trabajando para implementar cambios significativos, ya que esta situación va más allá de simplemente un problema logístico", sostuvo.

El ministro enfatizó que la falta de divisas no es la causa del desabastecimiento, y apuntó a la subvención como uno de los principales problemas. Según su análisis, esta subvención está siendo aprovechada por diversos sectores, facilitando así el contrabando y la reventa.

Ante esta crisis, sectores como el de los productores y transportistas han declarado el estado de emergencia debido a la dificultad para acceder al diésel y gasolina que necesitan para operar. El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, hizo un llamado urgente para que se reevalúe la política de subvención como parte de la solución a esta grave situación.

Mientras tanto, el presidente Rodrigo Paz visitó la región del Gran Chaco, donde también ofreció disculpas por la lentitud en la solución del problema. "El combustible es un dolor en el pecho, pero hay que luchar contra grupos y mafias que complican la situación", manifestó el mandatario, reconociendo la necesidad de enfrentar este desafío.