Saltar al contenido

Crisis de diésel amenaza contratos de exportación, alertan transportistas

Juan Yujra, representante del sector de transporte pesado, ha señalado que la situación de desabastecimiento de diésel persiste, llevando a los transportistas a formar filas que alcanzan hasta tres días para poder cargar combustible. Esta problemática ha generado serias preocupaciones sobre el cumplimiento de contratos de exportación, ya que los transportistas han visto reducidos sus viajes y han incrementado sus costos operativos.

A más de un mes desde que se declaró el estado de excepción, la crisis en los surtidores continúa sin visos de solución. Yujra mencionó en una entrevista para el programa Dinero de Grupo EL DEBER, que la falta de una respuesta clara por parte del Gobierno ha dejado a los transportistas sin alternativas. "Creíamos que esto iba a marchar bien, pero ahora estamos bloqueados en los surtidores", expresó.

La irregularidad en la distribución del combustible se ha hecho evidente, ya que se han reducido los cupos de despacho en algunos puntos de venta, obligando a muchos transportistas a esperar la llegada de nuevas cisternas. Yujra indicó que un transportista que antes realizaba cuatro viajes al mes ahora se ve limitado por el tiempo que dedica a hacer fila, lo que complica enormemente su operativa.

La situación se torna aún más grave para aquellos involucrados en el transporte internacional. Los contratos de exportación estipulan plazos de entrega que deben cumplirse sin considerar la crisis de abastecimiento en Bolivia. Yujra advirtió que las sanciones por incumplimiento pueden llegar a ser de 100 dólares por día, y estas son asumidas por el transportista.

Otro problema que preocupa al sector es la calidad del diésel y la gasolina. Durante una reunión con autoridades del área de hidrocarburos, se informó que el Estado carece de equipos para verificar la calidad de los combustibles que ingresan al país. Esto ha sido calificado por Yujra como alarmante, ya que una empresa estatal debería garantizar que los carburantes cumplan con los estándares adecuados antes de ser distribuidos.

Para abordar esta situación, Yujra sugirió que el Gobierno podría colaborar con laboratorios universitarios para llevar a cabo las pruebas necesarias, evitando así posibles daños a los motores de los camiones. Además, la subida de precios en repuestos y mantenimiento, debido al tipo de cambio flexible para importaciones, ha incrementado la presión sobre el sector.

Finalmente, el dirigente del transporte pesado hizo un llamado al Gobierno para que aclare la situación financiera y explique las razones detrás del desabastecimiento. "No estamos pidiendo la renuncia de nadie; lo que exigimos es una solución. Si no pueden resolver el problema, deben decirle la verdad a la población", concluyó.