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Crisis económica agobia a trabajadores de la construcción en Oruro

La situación económica en Oruro ha llevado a la Federación Sindical de Trabajadores en Construcción a declarar un estado de emergencia, debido al notable aumento en los precios del diésel y de los materiales de construcción. Esta crisis ha ocasionado la paralización de varios proyectos y la pérdida de empleo para muchos trabajadores del sector.

Ricardo Carima, dirigente de la federación, señaló que alrededor del 50% de sus 5.000 afiliados se encuentran afectados por esta situación. Algunos trabajadores están considerando la posibilidad de desplazarse a otros departamentos o incluso emigrar en busca de mejores oportunidades laborales.

Durante un reciente ampliado, los trabajadores rechazaron la eliminación de la subvención y el incremento del precio del diésel, que ha alcanzado los 17 bolivianos por litro. Consideran que estas decisiones se han tomado sin un adecuado consenso y sin un plan que contemple el impacto en el sector productivo.

Los obreros demandan al Gobierno Nacional que tome medidas para combatir el desabastecimiento de combustibles, el aumento de la canasta familiar y los precios de los materiales de construcción, que están afectando su capacidad de generar ingresos. Carima destacó que los costos del cemento han aumentado considerablemente, pasando de 40-45 bolivianos a entre 100 y 130 bolivianos.

Asimismo, los trabajadores expresaron su inquietud por un posible aumento en las tarifas del transporte, lo que afectaría aún más sus finanzas familiares. En este contexto, la federación hizo un llamado a las autoridades de todos los niveles para que se involucren en la búsqueda de soluciones a esta crisis.

La organización sindical advirtió que, si sus reclamos no son considerados, no dudarán en tomar medidas de presión para defender sus derechos laborales. La problemática no solo impacta al sector de la construcción, sino que también repercute en la economía general de las familias debido al alza en los costos de los insumos y el transporte.

Finalmente, la Federación reafirmó su compromiso de seguir luchando por mejorar las condiciones laborales de sus afiliados y solicitó el apoyo de la comunidad ante la difícil situación que enfrentan.

La crisis del sector construcción en Oruro se revela como un desafío significativo en el contexto actual, al que es necesario dar respuesta desde las instancias gubernamentales y la sociedad.