Edmand Lara desafía a sus críticos sobre promesas incumplidas

Durante una conferencia de prensa, el vicepresidente Edmand Lara respondió a sus detractores que han recordado una de sus declaraciones más polémicas, en la que afirmaba que sería colgado en la plaza Murillo si no cumplía con sus promesas. Lara aseguró que está dispuesto a enfrentar las consecuencias de sus acciones y que su conciencia está tranquila.
"Si creen y creen tener el derecho de colgarme, díganme qué día y a qué hora me presento en la plaza Murillo y que lo hagan"
Lara solicitó que, en caso de que se cumpla la amenaza, se llame a un sacerdote para que lo bendiga y le permita despedirse de su familia. Esta declaración se realiza en un contexto donde su compromiso con la lucha contra la corrupción ha sido cuestionado.
El vicepresidente recordó que durante su campaña electoral de 2025 se comprometió a denunciar actos de corrupción, incluso dentro de su propia administración. "Les dije que iba a denunciar al Presidente si cometía hechos de corrupción (…) y eso estoy haciendo", afirmó Lara, refiriéndose a las críticas que ha enfrentado desde que asumió el cargo.
La promesa de ser colgado ha resurgido a medida que diversos sectores sociales y líderes han comenzado a cuestionar su gestión. En junio, un dirigente del transporte pesado le ofreció una soga como símbolo de protesta, mientras que un activista previamente había acudido a la plaza Murillo con la misma intención.
A diez meses de haber comenzado su gestión, Edmand Lara vuelve a plantear su controvertida promesa como un reto, asegurando que no ha incumplido su compromiso con los ciudadanos y que está listo para responder por sus decisiones.