Saltar al contenido
  • POLICIAL
  • Por Marlene Fuertes

El oscuro trasfondo de ‘Piña’, abatido en Brasil tras la balacera en San Matías

José Mariano Paz Chávez, apodado ‘Piña’, es el boliviano que fue abatido en Brasil luego de varios días como fugitivo tras los trágicos acontecimientos en San Matías, donde se produjo la muerte del subteniente Yerson Salazar Aliendres.

Las autoridades ya tenían información sobre ‘Piña’, quien había sido mencionado en diversas investigaciones vinculadas al narcotráfico, el secuestro y el homicidio. Su nombre también estaba relacionado con personas asociadas al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.

Paz Chávez logró escapar hacia Brasil, junto a tres cómplices, ocultándose en una zona boscosa de São Gabriel do Oeste, en el estado de Mato Grosso do Sul. Según los informes, este grupo había llegado en una avioneta, la cual fue interceptada por la Fuerza Aérea Brasileña.

Después de una semana de estar escondidos, el grupo fue encontrado el pasado viernes, cerca del río Coxim, donde se produjo un enfrentamiento con el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) de la Policía Militar brasileña. En este intercambio de disparos, los cuatro hombres murieron, incluyendo a ‘Piña’.

El vínculo de Paz Chávez con las autoridades bolivianas no es nuevo. En 2017, fue arrestado por su supuesta participación en el secuestro del abogado Lorgio Saucedo, quien fue retenido por casi dos semanas debido a una supuesta deuda. Saucedo fue encontrado con lesiones y, tras investigaciones, ‘Piña’ fue encarcelado.

La historia de ‘Piña’ se entrelaza nuevamente con Lorgio Saucedo cuando, el 2 de septiembre de 2025, este último fue asesinado. Durante la investigación, la Fiscalía acusó a Paz Chávez de haber ordenado el crimen, lo que reafirmó su notoriedad dentro de las indagaciones criminales.

Además de su historial de secuestros y asesinatos, también se le atribuyen conexiones con el narcotráfico. Informes policiales sugieren que podría haber estado involucrado en el transporte de cocaína en avionetas hacia la zona de Santa Ana de Yacuma, lo que agrega otra capa de gravedad a sus actividades delictivas.

La figura de ‘Piña’ resurgió a finales de julio, cuando un ataque armado en San Matías dejó cuatro muertos. Un día después, una patrulla de fuerzas especiales fue emboscada, resultando en la muerte del subteniente Salazar.

Su muerte en Brasil marca un punto final a la búsqueda de uno de los principales sospechosos en los ataques de San Matías, pero también suscita interrogantes sobre la organización criminal detrás de estos hechos y las conexiones que ‘Piña’ mantenía con otros crímenes en Bolivia.