Explorando el duelo en "Dolere": la obra de Soledad Ardaya

"Dolere, la vida sin nosotros" es una obra teatral de Soledad Ardaya que aborda el duelo de manera poética y personal. Este trabajo se estrenó en 2026 en Sucre y se centra en cómo el dolor puede llevar a una metamorfosis.
Basada en experiencias personales intensas, Ardaya co-creó la dramaturgia con Fred Maigne, buscando transformar el duelo en un proceso universal sin caer en una simple terapia emocional. El título de la obra, que proviene del latín, refleja tanto el sufrimiento como la lucha.
La escenografía de la obra incluye elementos simbólicos, como un antiguo teléfono de disco que suena en momentos clave, simbolizando la persistencia del mundo exterior. A través de estos recursos, se crea un ambiente que invita a la introspección sobre el duelo.
La obra se ha presentado también en Santa Cruz, donde ha sido bien recibida. Durante su duración de entre 50 a 55 minutos, se utiliza música de Ludovico Einaudi, lo que contribuye a la atmósfera íntima y emocional que se busca crear entre el público y la actriz.
Ardaya, quien ha colaborado estrechamente con el Teatro de los Andes, ha tomado como punto de partida sus propias pérdidas: la muerte de su amiga Teresa, la sorpresiva muerte de su padre y una separación amorosa, experiencias que marcaron su proceso creativo en esta obra.
La obra plantea que el duelo, más que ser un tema central, se convierte en un recurso teatral para explorar la experiencia humana. La autora busca desmantelar el dolor para mostrar sus dos facetas: el sufrimiento y el combate, proporcionando un espacio para la reflexión y la conexión emocional en el público.
Ardaya ha destacado que la creación de esta obra fue un viaje que la llevó a reconectar con sus raíces. Desde el inicio del proceso hasta el estreno, trabajó intensamente en la dramaturgia, la música y la escenografía, buscando dar voz a su vivencia y transformar la pérdida en arte.
La obra se convierte así en un viaje hacia el renacimiento, una invitación a "emerger" de las densidades emocionales, buscando la ligereza y la posibilidad de vivir en la memoria de quienes han partido, recordando siempre que la vida sigue adelante.