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  • SOCIEDAD
  • Por Marlene Fuertes

Impresionante eclipse lunar cautivó a Bolivia

El 27 de agosto, Bolivia pudo disfrutar de uno de los fenómenos astronómicos más impactantes del año: un eclipse lunar parcial que se extendió hasta bien entrada la madrugada del día siguiente. Este evento fue visible en todo el territorio nacional, brindando a los ciudadanos la oportunidad de maravillarse con el espectáculo celeste.

Durante el eclipse, la sombra de la Tierra comenzó a cubrir la superficie lunar, transformando la apariencia del satélite en un fascinante espectáculo de colores. La fase más intensa de este fenómeno hizo que la Luna adquiriera tonalidades rojizas y cobrizas, lo cual le ha valido el apodo de ‘Luna de sangre’.

El fenómeno comenzó con la fase penumbral alrededor de las 21:23, seguida por la fase parcial que inició aproximadamente a las 22:33. El momento de mayor profundidad del eclipse se alcanzó cerca de la medianoche del 28 de agosto.

Aunque el término ‘Luna de sangre’ sugiere un eclipse total, en este caso se trató de un eclipse parcial que fue particularmente profundo. En su punto máximo, cerca del 96% del disco lunar estuvo dentro de la umbra de la Tierra, dejando solo una pequeña fracción expuesta a la luz solar.

El fenómeno astronómico generó el característico color rojizo al permitir que la luz solar, al atravesar la atmósfera terrestre, filtrara las longitudes de onda azules y dejara pasar principalmente los tonos rojos y anaranjados hacia la Luna.

La observación del eclipse no requirió de equipos especiales ni protección ocular, siempre que el clima lo permitiera, lo que facilitó que muchas personas pudieran disfrutar de este evento sin complicaciones.