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  • MUNDO
  • Por Ivana Rojas

La deuda de Robert Kiyosaki: ¿un problema o una estrategia de inversión?

Robert Kiyosaki, conocido autor y empresario, ha generado revuelo al revelar su conexión con una deuda que asciende a $us 1.200 millones. Este monto ha levantado interrogantes sobre la salud financiera del autor de 'Padre Rico, Padre Pobre'.

No obstante, la cifra no se refiere a una deuda personal de Kiyosaki. Según su exesposa y socia, Kim Kiyosaki, este monto representa la deuda acumulada por un grupo de inversionistas en el sector inmobiliario, abarcando aproximadamente 1.500 departamentos.

Deuda respaldada por activos tangibles

Kim Kiyosaki explicó que los $us 1.200 millones son obligaciones financieras que están respaldadas por propiedades. La parte de Kiyosaki en esta suma es solo una pequeña fracción, estimándose entre $us 30 millones y $us 60 millones.

Kiyosaki, a lo largo de su carrera, ha defendido la idea de utilizar la deuda como una herramienta para adquirir activos que generen ingresos. Según él, no se trata de cuánto se debe, sino de la capacidad de los activos para generar suficiente flujo de caja para cubrir las obligaciones.

"Los banqueros nunca pidieron una libreta de calificaciones".

Inversiones diversificadas

La mayoría de las inversiones de Kiyosaki se centran en bienes raíces, aunque también ha diversificado su portafolio hacia sectores como petróleo, minería y ganadería. Su estrategia se basa en adquirir activos rentables y utilizar financiamiento para expandir su patrimonio.

Sin embargo, esta metodología no ha estado exenta de críticas. En 2012, una de sus empresas, Rich Global LLC, se declaró en bancarrota tras un fallo que obligó al pago de $us 24 millones a un socio comercial anterior.

La situación financiera de Kiyosaki resalta el contraste entre su mensaje de empoderamiento financiero y la realidad de su endeudamiento. A pesar de su reputación mundial por enseñar sobre finanzas personales, la deuda que lo rodea plantea cuestionamientos sobre su enfoque en la inversión y la gestión del riesgo.

Finalmente, la cifra de $us 1.200 millones no debe ser vista únicamente como un pasivo, sino como un componente de una estrategia más amplia que él ha promovido durante años: utilizar la deuda estratégicamente para construir un patrimonio sólido respaldado por activos generadores de ingresos.