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  • MUNDO
  • Por Ivana Rojas

La tragedia del sismo en Colombia: relatos de angustia y esperanza

El sismo de 7.4 grados que sacudió Colombia el pasado lunes ha dejado una profunda huella de dolor y pérdida. Entre las víctimas del terremoto se encuentra el concejal Juan Carlos García, quien falleció cuando una viga le cayó encima mientras hacía ejercicio.

María Teresa Jaramillo Núñez, periodista de RCN (Radio Cadena Nacional), relató la angustia que se vive en su país tras el temblor. Desde Roldanillo, un municipio cercano al epicentro, compartió su experiencia en el programa Simple y Claro de EL DEBER, comenzando con un agradecimiento: "Estamos vivos, gracias a Dios".

Jaramillo entrevistó a Ana María, una mujer cuyo hogar se derrumbó completamente. Ella se encontraba en el colegio en Zarzal mientras su esposo y suegro estaban en casa. “Fueron momentos aterradores, sin embargo, gracias a Dios estamos vivos”, expresó.

El municipio de Roldanillo y áreas adyacentes como Zarzal y Versalles sufrieron daños significativos en sus infraestructuras. En total, dos personas perdieron la vida en Roldanillo: una anciana debido al colapso de una pared y el concejal García. La periodista comentó sobre el impacto de perder a alguien que minutos antes estaba sano y realizando actividad física.

La respuesta de los organismos de socorro fue inmediata, con bomberos, defensa civil y equipos de gestión del riesgo trabajando arduamente para evaluar los daños. El alcalde, Jaime Ríos Álvarez, junto a su equipo, recorrió las zonas afectadas, con el apoyo de la Policía de Tránsito y el Ejército en la operación de rescate.

Entre los edificios que sufrieron daños se encuentra el hospital local, que también vio afectada su infraestructura. Los equipos de rescate continúan su labor, buscando entre los escombros, ya que hay informes de personas que podrían estar atrapadas. La inquietud persiste ante los gritos que aún se escuchan bajo los escombros.

A pesar de la tragedia, Jaramillo reflexionó sobre la resiliencia del pueblo colombiano, destacando que esta situación es una oportunidad para seguir adelante. “Se me arrugó un poco el corazón, se me entrecorta la voz, pero solamente puedo decir: gracias a Dios estamos vivos para seguir trabajando y luchando en esta segunda oportunidad que nos han brindado”, concluyó.