Saltar al contenido
  • MUNDO
  • Por Elena Condo

Las batallas de aura se trasladan a la realidad

En la Ciudad de México, dos jóvenes se enfrentan en una batalla de "farmeo de aura", donde la creatividad y la actitud son las clave para ganar. Este fenómeno, que inició como una interacción digital, ha cobrado vida en encuentros presenciales que involucran a jóvenes de varias naciones, incluidos Argentina, Brasil, Perú, Bolivia y México.

El término "farmear" proviene del ámbito de los videojuegos, refiriéndose a la obtención de puntos, mientras que "aura" se relaciona con el estilo y actitud, expresiones que se popularizan en plataformas como TikTok e Instagram mediante frases como "+10.000 de aura". El objetivo de estas batallas es determinar quién logra el mejor desempeño en actitud y presentación.

La competencia y su esencia humorística.

Los participantes, principalmente jóvenes de entre 14 y 20 años, deben incorporar referencias a memes y tendencias populares de internet. Durante uno de los duelos, un competidor usó el gesto "Siuuuu" de Cristiano Ronaldo, mientras su oponente contestó con el símbolo del "six-seven", mostrando su habilidad para conectar con la cultura digital.

En un evento reciente, un joven de 19 años, vestido de rana, demostró su ingenio golpeando a su rival con un zueco gigante, enfatizando la fusión entre humor y estilo que caracteriza estas batallas. A su alrededor, un grupo de espectadores grababa la escena mientras una música de videojuegos ambientaba el momento.

Las competencias no solo se limitan a México; se han programado encuentros en otras ciudades como Buenos Aires, donde un organizador comenta que el aura es un "estilo de vida" poco comprendido por algunos. Sin embargo, estas batallas son objeto de críticas y burlas, especialmente por parte de quienes no comprenden su atractivo.

"Toda esta comunicación digital es real para los adolescentes y genuinamente tiene un impacto en ellos, al punto que también puede propiciar encuentros presenciales".

El evento culmina en una final donde el jurado decide el vencedor basándose en quién ha "farmeado" más aura. El competidor que se lleva el premio en efectivo, busca más que un reconocimiento: lo que realmente desea es divertirse y socializar, evidenciando la necesidad de interacción en la era digital.