Llallagua enfrenta aglomeraciones por temor a desabastecimiento de GLP

Las largas filas de vecinos se hicieron evidentes en Llallagua, donde muchos se apresuraron a llenar sus garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) debido a la inquietud por los posibles bloqueos y movilizaciones anunciados en respuesta a la reciente eliminación de la subvención al diésel.
Los ciudadanos llegaron con sus garrafas, motivados por el temor de que acciones de protesta pudieran afectar la distribución de combustibles y otros productos esenciales. Este escenario ocurre en medio de la respuesta de sectores del transporte, que han manifestado su oposición al nuevo precio del diésel, que ha sido fijado en Bs 17,95 por litro.
El Gobierno ha estado presente en la región en los últimos días, llevando a cabo reuniones con autoridades locales y representantes de varias organizaciones, buscando una agenda conjunta para afrontar la situación. El Ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, había indicado el 18 de septiembre que se estaba trabajando en coordinación con 15 municipios del Norte de Potosí.
A nivel nacional, se han emitido advertencias sobre posibles bloqueos, lo que ha llevado a la Policía y las Fuerzas Armadas a aumentar la vigilancia en carreteras importantes. El Gobierno reitera su compromiso de garantizar la transitabilidad y evitar interrupciones en la cadena de suministro.
Hasta el momento, las filas observadas en Llallagua son consideradas como una medida preventiva por parte de la población, y no hay señales de un desabastecimiento generalizado de GLP en el municipio. La situación futura dependerá de cómo evolucione la distribución de combustibles y de las decisiones que tomen los sectores en movilización.