Lula veta apuestas deportivas y casinos online a días de las elecciones

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, comunicó el viernes su decisión de prohibir las apuestas deportivas y los casinos en línea, una medida que catalogó como "dura, drástica y necesaria". Esta prohibición se produce a pocos días de las elecciones presidenciales y legislativas, lo que ha generado controversia.
Lula realizó el anuncio en un evento en São Paulo junto a varios ministros y declaró que esta es una "prohibición definitiva" que abarca todos los tipos de apuestas digitales, así como la publicidad de las empresas que operan en este sector. La norma, establecida a través de un decreto provisional, comenzará a regir tras su publicación en el Diario Oficial, pero deberá ser evaluada por el Congreso en un plazo de 120 días.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, complementó la información al señalar que también se enviará un proyecto de ley para criminalizar la explotación ilegal de juegos y reforzar la lucha contra el juego clandestino. Lula, al justificar la decisión, comparó la proliferación de las apuestas con "un cáncer", enfatizando los riesgos que representa para la economía familiar.
La decisión de Lula marca un cambio significativo respecto a la política de su gobierno anterior, que había legalizado las apuestas de cuota fija en 2018 y regulado el sector en 2023. Se estima que en 2025, alrededor de 25 millones de brasileños realizaron apuestas, generando un volumen de 220.600 millones de reales (aproximadamente 42.500 millones de dólares). De esta cantidad, la recaudación tributaria fue cercana a los 9.000 millones de reales.
La reacción de la oposición no se hizo esperar. Flávio Bolsonaro, senador y candidato a las elecciones, acusó a Lula de ejecutar una "estafa electoral" al realizar el anuncio en un momento tan cercano a los comicios. Flávio responsabilizó al actual gobierno por la expansión de las apuestas en línea y cuestionó la legitimidad de la prohibición adoptada mediante un decreto provisional.
El impacto de la decisión también ha preocupado a los clubes de fútbol, que dependen en gran medida de los ingresos provenientes de los acuerdos comerciales con las empresas de apuestas. Actualmente, al menos 13 de los 20 equipos de la primera división tienen contratos con estas compañías, valorados en cerca de 1.000 millones de reales anuales. Equipos como Flamengo han expresado que la prohibición afectará negativamente el deporte en general.
Por otro lado, la Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL) y diversas entidades del sector han advertido que la prohibición no eliminará las apuestas en Brasil, sino que empujará a los consumidores hacia plataformas clandestinas donde no existen garantías de protección ni fiscalización.